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miércoles, 8 de mayo de 2013

Un Pretexto para Decir: "¡Gracias Mamá!"

Faltan pocos días para celebrar el día de la madre y seguramente muchos de nosotros estaremos pensando en qué regalar a nuestra mamá u oba (abuela, en japonés) o a dónde la llevaremos a comer este domingo. Y es que ese día es un día especial en donde queremos demostrar nuestro cariño hacia nuestras madres (e incluso a nuestras oba, si aún las tenemos con nosotros). Este domingo, es un buen “pretexto” para demostrar el cariño y gratitud hacia nuestras mamás y obas (aunque, como dice una frase conocida, "no debería ser un solo día, sino todos los días").

Mi oba, en la celebración del Kanreki (cuando cumplió 60 años). (1959)
“Cariño” y “gratitud”, dos palabras que tienen mucho sentido pero a la vez muchos de nosotros no sabemos como expresarlas. A veces los regalos o las cosas materiales no pueden expresar cuanto cariño o agradecimiento tenemos hacia nuestras madres (o mejor dicho, “mamás”, porque seamos honestos, sea que tengamos cinco, quince, treinta o sesenta años de edad, siempre las vamos a llamar “mamá”). Y no solo es por darnos la vida, sino también por todo lo que han hecho por nosotros. 

Y aquí aprovecho para compartir algunos recuerdos que tengo de mi oba y sobre mi niñez. 

Mi oba materna viene de una familia de samurai, que es la clase guerrera de Japón; (aunque no estoy muy segura si Iida-san, el investigador que preparó el árbol genealógico de mi familia, se refería a los Pechin (antigua clase guerrera de Okinawa). Sea cual fuere el significado, lo que sí estoy segura, es que mi familia, sobre todo mi oba, viene de una familia de guerreros, porque fue luchadora y nunca se dio por vencida; como toda una samurai. 

Cuando mi mamá era pequeña, su papá (mi oji), falleció a causa de una enfermedad, casi joven, puesto que apenas pasaba los 40 años de edad. Mi oba, ya sola y con varios hijos, algunos pequeños, tuvo que afrontar muchas dificultades y estar al frente de un negocio familiar (puesto que en ella trabajaron mi oji y posteriormente, mi papá), que era una cafetería en el centro de Lima. 

Fue una época difícil, puesto que años más tarde, estalló la segunda guerra mundial y, aunque el centro de batalla estaba a miles de kilómetros del Perú, se percibía claramente el sentimiento antijaponés en Lima, en donde los japoneses residentes en el Perú sufrían el desprecio e insultos gratuitos y racistas por parte de la población local; seguramente contagiados e influenciados por el espíritu de la guerra de los Aliados. 

Décadas más tarde, esta misma historia pasó con mi mamá, porque mi papá falleció cuando era muy pequeña, así que son muy pocos, casi nada, los recuerdos que tengo de él. Y así, al igual que mi oba, mi mamá estaba sola con tres hijos pequeños: la menor de todos, yo, con cinco años y el más grande, con trece años de edad. Casi no recuerdo nada de mi papá, solo pequeños “flashes” que recuerdo, como si fuera un sueño; y lo único que recuerdo de su funeral, era que mi mamá lloraba y yo le decía ingenuamente: “mamá, ya no llores mucho”. 
Claro, a los cinco años, que iba a darme cuenta de la realidad, yo solo pensaba que mi papá se había ido de viaje y no que se había ido para siempre. 

Bueno, para no hacer muy larga la historia (un poco triste, pero como toda historia, el final es feliz, o por lo menos, mejor que el principio), aunque no hubo una guerra mundial, mis hermanos y yo crecimos en una época difícil, que era la época de Alan Garcia, en donde la leche escaseaba y había que hacer largas colas, había una altísima inflación y a lo que se sumaba el terrorismo y los toques de queda y apagones. Solo recuerdo esto por los libros, porque estaba muy pequeña, pero lo único que recuerdo era que no tuve muchas comodidades, ropa o juguetes cuando era muy pequeña, pero eso sí, nunca nos faltó comida, y era porque todavía mi mamá trabajaba en ese negocio familiar, la cafetería, pero que a duras penas daba para el sustento diario. Pero felizmente, estaba mi oba, porque ella le ayudaba a mi mamá, ya sea cuidándonos cuando regresábamos del colegio y mi mamá se encontraba en la tienda (como así llamábamos a la cafeteria), o a veces “prestándole” dinero a mi mamá, el mismo que mensualmente mi oba recibía de la embajada como una indemnización, porque uno de mis tíos (el único hijo varón que le quedaba) falleció en pleno campo de guerra. 

A pesar de las carencias económicas que podíamos tener, mi mamá casi siempre paraba en la tienda, porque tenía que trabajar, así que sobra decir cuanto la extrañaba, sobre todo en mis primeros años de colegio. Pero eso sí, a pesar de todo el cansancio que mi mamá podía tener, de trabajar de lunes a domingo, de limpiar la casa, darnos todo lo que buenamente podía; nunca nos descuidaba. Lo que recuerdo de esa época, la "famosa" década de los 80-90, era que a pesar que no teníamos mucho, tampoco no nos faltaba nada. Suena algo paradójico, pero era así: nos podía faltar un juguete o ropa nueva, pero siempre teníamos la atención y cariño de mi mamá, y de mi oba, claro está. 

Recuerdo que en el colegio, cuando tenía 7 años, me mandaron a recortar todas las palabras que empiecen con la letra R y pegarlas en mi cuaderno triple raya. Pero, como mi oba no sabía leer español, ella no podía ayudarme con mi tarea. Así que me quedaba dormida esperando a que llegara mi mamá de la tienda, para que juntas hiciéramos la tarea. Al día siguiente, me despertaba asustada, pensando en la tarea que no hice, pero grande era mi alivio al ver que mi mamá ya había pegado las palabras en mi cuaderno, palabras que había recortado mientras estaba trabajando en la tienda. O también esa vez, que no había comprado goma y mi mamá se puso a preparar “goma casera” temprano en la mañana mezclando un poco de harina con agua y colocándola en un pote y que mucha gente mayor la conoce como “engrudo”, para que lo llevara al colegio. Y así, pegaba mis figuritas en la clase, sin importarme qué podían pensar mis compañeras de clase. O en mis actuaciones, que mi mamá siempre me cosía mis disfraces, y a pesar que eran hechos a mano, para mí siempre eran bonitos. Y claro, aunque mi mamá siempre tenía que levantarse temprano para abrir la tienda, siempre se levantaba más temprano para prepararme mi lonchera o mi bento, se esmeraba por prepararme algo nutritivo y rico, como un pan con tortilla y cebollita china, unos pollitos fritos (que ahoran le llaman “nuggets”) o incluso, me preparaba una torta de chocolate con bastante fudge para mi cumpleaños. 

Tantos recuerdos, tantos buenos recuerdos. Ahora ya soy mayor, y si bien ya los tiempos son mejores, nunca olvidaré estos recuerdos, estos buenos recuerdos que resaltan el esfuerzo, perseverancia y cariño que mi oba y mi mamá nos han demostrado desde pequeños e incluso hasta ahora, más que nada, como un ejemplo a seguir. Así que, este domingo, tengo un buen pretexto para demostrar mi cariño y gratitud a mi mamá. ¡Feliz día de la Madre!

miércoles, 6 de octubre de 2010

OKINAWA Y LOS APORTES CULTURALES Y GASTRONÓMICOS A JAPÓN (PARTE II) / OKINAWA AND ITS CULTURAL AND GASTRONOMIC CONTRIBUTION TO JAPAN (PART II)

En el Perú, tenemos una gran variedad de tradiciones culturales. La cultura en sí abarca todas las expresiones de la idiosincrasia de un pueblo, que van desde las muchas lenguas y dialectos (que aún se hablan mayormente en la sierra y selva), las distintas festividades religiosas, la exquisita y extensa variedad gastronómica, etc. 
Sin embargo, por los efectos de la a veces satanizada “globalización”, que muchas veces puede llegar a “uniformizar” la idiosincrasia de distintos pueblos (léase países), corremos el peligro de perder nuestra identidad o peor aún, querer olvidar nuestros orígenes; como sucedió en el Perú hace 20 años.
Esto último sucedió por el atraso en que vivíamos, producto de la incipiente administración gubernamental de aquellos años (inicios de los 80) aunado al terrorismo,( aunque creo que fue el resultado de lo anterior) que nos hizo querer renegar de todo lo nacional y desear, más bien, lo extranjero (sobretodo en la ropa), por ejemplo, cuando tenía 10 años, mi mamá me compró unas zapatillas que no me acuerdo la marca, pero eran de tela y con la suela cosida y, obviamente, “hechos en el Perú” y que por ser precisamente “hechos en el Perú”, no me gustaban nada . 
20 años después, esto cambió y puedo decir que prefiero comprar productos nacionales de calidad, porque realmente la calidad de los productos nacionales ha mejorado mucho. Y no quisiera continuar sin antes comentarles que hace unos días compré dos polos, uno de marca extranjera, Benetton, y uno nacional, Topy Top. El primero me costó 80 soles (aproximadamente 30 dólares) mientras que el nacional, 17 soles (7 dólares) y después de una lavada, pude observar la calidad del tejido: el importado resultó ser de pobre calidad mientras que el nacional sigue como nuevo (a pesar de la diferencia abismal en los precios).
Volviendo al tema, quise hacer una muy breve sinopsis de lo que fue el Perú hace 20 años con respecto a su identidad nacional; pero, ¿cuál es la razón para escribirles sobre identidad nacional, de sentirnos orgullosos de nuestra cultura autóctona? 
Así como pasó con el Perú y su otrora negación y discriminación por lo autóctono en los años 80; algo muy similar sucedió con Japón con respecto a Okinawa en la época de postguerra, e incluso antes; siendo discriminada y marginada, a pesar de formar parte del territorio japonés y poseer una tradición cultural muy amplia, en donde podemos apreciar muchos aportes culturales, gastronómicos, entre otros. Así, muchos de nosotros, los “nikkei-okinawenses”, podemos sentirnos orgullosos de poseer una identidad “tripartita”: peruana-japonesa-okinawense.
Pero, ¿de qué vale sentirnos orgullosos de nuestra identidad si muchos de nosotros no conocemos su origen o historia? A continuación, voy a mostrarles algunos aportes de Okinawa:


In Peru, we have a great variety of cultural traditions. The culture itself comprises all expressions of the people’s idiosyncrasy, which goes from the many languages and dialects (which still are spoken mostly in the mountains and jungle), to the different religious festivities, and to the delicious and very wide gastronomic variety, etc.
However, due to the effects of the-sometimes-demonized globalization, which often can even “uniformize” the idiosyncrasy of different people (understood as countries), we are on risk of losing our identity, or worse still, willing to forget our origins; as happened 20 years ago in Peru.

 
This last one happened due to the backwardness in which we lived, as result of the incipient government administration of those years (at the beginning of the 80’s) along with terrorism, (although I believe it was the result of the first one), which made us to want to deny all local products (Peruvian made products) and looking rather for foreign products (mostly clothes), for example, when I was 10 years old, my mother bought me a pair of sneakers, which I cannot remember the label, but they were from canvas and with a sole attached to the sneakers itself, and obviously, “made in Peru” and for that reason, of being “made in Peru”; I did not like them at all.
Twenty years later, this situation has changed: I can say that I prefer to buy high quality  local products instead of foreign products, because the local products’ quality has indeed improved a lot. But I do not want to go on without telling you that a few days ago I bought two T-shirts: a foreign brand T-shirt and the other, of a local one, Topy Top. The first one cost 80 soles (approximately 30 dollars) while that of local manufacture, 17 soles (7 dollars) and after one washing, I could see the fabric’s quality: the foreign T-shirt turned out to be of poorest quality, while the local one looks still like new (despite the enormous difference in the prices).
Going back to the topic, I wanted to present a very brief summary about what Peru was 20 years ago respecting its national identity; but, ¿what is the reason for writing about national identity, of being proud of our autochthonous culture?
As happened in Peru and its one-time negation and discrimination toward Okinawa during the postwar time, and even before; Okinawa was discriminated and marginalized, despite being part of the Japanese territory and having a wide cultural tradition, in which we can see many contributions in culture, gastronomy and other fields. Thus, many of us, the “nikkei-okinawenses”, can be proud of having a three-way identity: Peruvian-Japanese-Okinawan.
But, ¿what is the point of being proud of our identity if many of us do not know about its origin or history? Next, I will show you some contributions of Okinawa:



EL KARATE
Las artes marciales son muy conocidas en todo el mundo: el tae kwon do (originario de Corea), el kung fu (China), el jiujitsu (Japón), el karate (Okinawa), etc.

THE KARATE
The martial arts are very well-known worldwide: tae kwon do (from Korea), kung fu (China), jiu jitsu (Japan), karate (Okinawa), etc.
El karate 空手, que es originario de Japón (específicamente de Okinawa), significa en japonés “manos vacías”, porque utiliza solamente las manos y los pies para defensa y ataque.
Se practicó más intensamente en el siglo XVII a raíz de los diversos decretos que prohibían la posesión de armas entre sus habitantes (para evitar una revuelta contra los gobernantes), quienes comenzaron a perfeccionar y practicar el karate en secreto (los expertos en karate no intercambiaban sus técnicas de lucha con otros; iban a practicar o entrenar en cuevas, escondites; utilizaban los árboles como enemigos de lucha; etc.; para perfeccionar las técnicas de lucha).
Aunque no existen registros sobre el origen o historia del karate, se dice que se remonta hacia el siglo VII, cuando los monjes budistas chinos trajeron a Okinawa las artes marciales como el kenpo (como se pronuncia en japonés o chuan fa, en chino) y que fueron adaptadas y fusionadas con las artes técnicas locales conocidas como Te手, (mano).
Este sistema de lucha Te fue perfeccionándose, y bajo la influencia de las artes marciales chinas (que era la cultura de moda por aquella época) como el kenpo y las artes locales como el Te, dio paso a lo que se conoce como Tode 唐手 (“mano china”) y Okinawa-Te 沖縄手(mano de Okinawa). Esta última agrupaba a los distintos estilos que eran practicados en las ciudades de Shuri, Naha 那覇 y Tomari 泊 (en Okinawa), que eran el centro de reyes y nobles (Shuri), mercaderes y negociantes (Naha) y pescadores y agricultores (Tomari), llamándose asì: Shuri-Te, Nara-Te y Tomari-Te.
Pero recién en el siglo XX es cuando el karate ya era conocido como tal, puesto que antes se le conocía como Tode 唐手. Fonèticamente, se puede pronunciar de dos maneras estos kanji o caracteres唐 手(tode), que puede ser según la lectura japonesa kunyomi “kara” o según la china onyomi, “to”.
Con el propósito de expandir la práctica del karate en todo Japón y convertirlo en un arte marcial japonés (es decir, en Budo 武道), el mismo nombre debía de reflejar esa identidad y ese kanji 唐 (que significa “China”) no era conveniente.
El Tode 唐手 era pronunciado por los japoneses como “karate”, se decidió conservar esa pronunciación, pero cambiando el primer kanji唐 (que significa “China”) por la de 空”kara”, que significa “vacío” y que representaba mejor el significado del karate: “manos vacías”.
Ya para el siglo XX, el karate era conocido en todo Japón, cuando Ginchi Funakoshi realizó una demostración ante el emperador Hirohito en 1921 en el Castillo de Shuri y al año siguiente viajó a Japón para una exhibición realizada por el Ministerio de Educación. A partir de 1922, residió en Japón hasta su muerte en 1957.
Durante esos años, difundió el karate en el sistema educativo de las universidades como la de Keio en 1924 como curso de educación física, y posteriormente en la de Chuo, Tokyo y Waseda. Incluso despertó el interés por la práctica del karate entre los militares americanos, quienes solicitaron a Funakoshi que enseñase el karate en las bases militares en los Estados Unidos durante tres meses en 1953.
Con Funakoshi nació el sistema de grados (identificados con los cinturones de colores) y el uniforme blanco, como también se observa en el judo.

The karate 空手, coming from Japan (specifically Okinawa), means “empty hands” in Japanese, because it uses only hands and feet for attack and defense.
It was practiced more intensively on the 17th century due to the several decrees prohibiting the possession of weapons among the people (for avoiding a riot against the lords), who started to improve and practice the karate secretly (the karate-experts did not exchange their fighting techniques with others; they went to train or practice in caves, hideouts; they used the tress as enemies in fighting; etc.; in order to improve their fighting techniques).
Although there are no records about the origin or history of karate, it is said that it dates back from the 7th century, when the martial arts were brought to Okinawa as the kempo (as it is pronounced in Japanese or “chuan fa”, as in Chinese) and which were adapted and fused with local techniques known as Te手, (hand).
This fighting system Te was improving, and under the influence of the Chinese martial arts (which was the fashion culture of that time) like the kempo and local arts like the Te, was the origin of what is known as Tode 唐手 (“Chinese hand”) and Okinawa-Te 沖縄手 (“hand of Okinawa”). This last technique grouped the different styles which were practiced in the cities of Shuri, Naha 那覇and Tomari 泊(in Okinawa), being the centre of kings and nobles (Shuri), merchants and businessmen (Naha) and fishermen and farmers (Tomari), and thus these techniques were called: Shuri-Te, Nara-Te and Tomari-Te.
However, just in the 20th century, the karate was already known as such, since it was known as Tode唐手 before. Phonetically, these kanji or characters唐 手(Tode), can be pronounced in two ways: which can be either “kara” (in the Japanese reading way “kunyomi” or that of the Chinese “onyomi”, “to”).
With the purpose of expanding the practice of karate throughout Japan and turning it into a Japanese martial art (that is, in Budo 武道), the name itself had to reflect that identity and; that kanji 唐 (meaning “China”) was not suitable.
Tode 唐手was pronounced as “karate” by the Japanese, and thence, it was decided to keep that pronunciation, but changing the first kanji唐 (meaning “China”) for the kanji 空 “kara”, meaning “empty” and which represents better the meaning of karate : “empty hands”.
When karate was already known throughout Japan by the 20th century, Ginchi Funakoshi performed a demonstration to the emperor Hirohito in 1921 at the Castle of Shuri in Okinawa, and in the following year, he went to Japan for an exhibition organized by the Ministry of Education. Since 1922, he lived in Japan until his death in 1957.
During those years, he spread the karate in the education systems of the universities, like that of the Keio in 1924 as a subject of physical education and later, that of the Chuo, Tokyo and Waseda. He even awoke the interest for the karate in the American militaries, who asked Funakoshi to teach karate in the military bases in the United States for 3 months in 1953.
With Funakoshi started the grading system (identified with colored belts) and the white uniform, as seen in judo as well.



EL CHAMANISMO
El chamanismo se refiere al conjunto de creencias relacionadas con el contacto y comunicación con las almas de los familiares fallecidos.

THE SHAMANISM
The shamanism is the set of believes regarding to the contact and communication with the souls of dead relatives.
Es una práctica muy difundida en todo el mundo, tanto en Perú como en Okinawa. Por el contrario, en Japón no se practica por la influencia del budismo y del shintoísmo, y prácticamente, en todas las religiones principales en el mundo, el contacto con las ánimas o espíritus no es aceptado.
En cambio, en Okinawa, se practica el chamanismo (término genèrico que uso) muy ampliamente, en donde se tiene contacto con los muertos, principalmente. Existen dos personajes religiosos muy importantes dentro de este chamanismo “okinawense”: el kaminchu y el yuta.
El kaminchu significa “seres divinos” y son sacerdotisas (Okinawa tuvo un sistema religioso predominantemente matriarcal) que se encargan de los ritos religiosos del pueblo. El papel de una kaminchu era hereditario y generalmente comenzaba en la edad madura de la mujer. La función de una kaminchu es más general, de prestar servicios religiosos a la comunidad.
El yuta es como se le conoce a una mujer que tiene poderes psíquicos, los que le permite comunicarse con los espíritus de los muertos, puede interpretar sueños, determinar las fechas propicias para abrir un negocio o mudarse, e incluso, adivinar el futuro. Una yuta se le reconoce como tal porque desde pequeña ha tenido premoniciones, visiones, entre otras facultades psíquicas. La función de una yuta es más privada, puesto que presta sus servicios a las familias que las contratan para resolver asuntos familiares relacionados con lo paranormal.
En la historia de Japón, el papel de ambos personajes fue censurado, muchas veces por la falta de comprensión del papel que desempeñaban. Se ignoró que es parte del folklore de Okinawa y por ello, se quiso desterrar todo indicio de chamanismo o animismo; por la simple razón que era una religión indígena (en el sentido de “atrasada”, y no de “autóctona”) y que no había lógica suficiente que pueda explicarlo.
Las manifestaciones que podríamos considerarlo como mágicas o inexplicables del chamanismo (término usado en el sentido de comunicación con los muertos), muchas veces nosostros los “nikkei-okinawenses” también las practicamos en casa.
¿Pero cómo? Para muchos de nosotros que poseemos un altar budista o butsudan, en donde veneramos la memoria de nuestros parientes fallecidos (en mi caso tengo dos butsudan: uno por parte de mi familia paterna y otro, por el lado materno); recurrimos a los servicios de un yuta para, generalmente, consultar sobre los días del obon (cuando vienen nuestros parientes fallecidos a visitarnos y que generalmente es en agosto) o cómo debemos de “cuidar” el butsudan (aunque se podría decir “administrar” el butsudan).
De esta manera, practicamos el chamanismo sin darnos cuenta, con simplemente tener en casa un butsudan; porque casi siempre recurrimos a los servicios de un yuta, que es el intermediario entre los difuntos y sus familiares vivos, para saber cuándo seria la fecha propicia para mover de sitio el butsudan o cuando nos mudamos de casa, la celebración de misas budistas, entre otros; llamamos a un yuta.
Pero no solamente se encarga de asesorarnos en el “mantenimiento” del butsudan, sino también funge de consejero espiritual. En este aspecto, si vemos que suceden cosas inexplicables en la casa (podría ser, por ejemplo, un periodo de una mala suerte inexplicable, o simplemente que experimentemos que “algo anda mal”), también podemos contratar de sus servicios; para que a través de diferentes métodos adivinatorios o de videncia, pueden dilucidar lo que está “andando mal”, ya sea tomando el pulso de la persona, leyendo el inciso o senko, otros medios adivinatorios más “occidentales” (tarot).
Tanto en Okinawa como en Perú, el papel de las yuta se concibe como una dupla psicológica-mística, porque se encargan de resolver los asuntos familiares que aparentemente no tienen solución racional sino que, más bien, se debe a algo “paranormal” (por ejemplo, una familia puede tener una crisis familiar sin razón aparente y atribuyen esa situación a que el familiar fallecido está enfadado o que la forma como están llevando el butsudan está mal, etc.) . Ellas dan consejos sobre como manejar una situación familiar, que puede ser resolviéndolo a través de rezos en los templos y también dando consejos a los miembros de la familia; sirviendo, así, no solamente como una intermediaria entre el mundo de los vivos con el de los muertos, sino como una "terapeuta".

This is practiced very widespread in the world, in both Peru and Okinawa. On the other hand, in Japan it is not practiced (openly) due to the influence of Buddhism and Shintoism, and basically, in all main religions in the world; the contact with spirits is not accepted.
By contrast, in Okinawa, shamanism (I use this generic term) is widely practiced, which has contact mostly with dead people. There are two very important religious figures in the Okinawan “shamanism”: the kaminchu and the yuta.
The kaminchu means “divine beings” and they are priestess (Okinawa has a religious system mainly matriarchal), who were in charge of the religious rites of the town. The role of the kaminchu was inherited and generally it started at the mature age of the woman. The function of a kaminchu is more general, of providing religious services to the community.
The yuta is a woman with psychic powers, which allow her to communicate with the spirits of dead people, she can analyze dreams, determine favorable dates for opening a business or moving, and even, to foretell the future. A yuta is recognized as such because from early age she had premonitions, visions and other psychic faculties. The role of a yuta is more private, since she provides her services to the families, who hire her to solve family affairs regarding the paranormal.
In the history of Japan, the role of both characters was censored, often due to the lack of understanding about their role. It ignored that it was part of the Okinawan folklore and for that, it wanted to disappear any trace of shamanism or animism; due to the plain reason that it was an indigenous religion (in the sense of “old-fashioned”, and not “autochthonous") and that there was no enough logic which can explain it.
The manifestations which we can consider as magic or unexplained of the shamanism (term used in the sense of communication with dead people), often, we the “nikkei-Okinawan” also practice them at home.
¿But, how? For many of us having a Buddhist altar or butsudan 仏壇, where we venerate the memory of our deceased relatives (in my case, I have two butsudan: one of my paternal family and the other one, of my maternal family); we ask the services of a yuta for, generally, consulting about the days of obon (when our deceased relatives come to visit us and; generally is in August) or how we should “look after” the butsudan (although we could say “manage” the butsudan).
In this way, we practice the shamanism without taking notice of it, by just having a butsudan at home; because we often ask the services of a yuta, who is the intermediary between the deceased people and their living relatives, to know when it will be the most favorable date to move the butsudan from place or when we should move, celebration of Buddhist mass, and other services; we call to a yuta.
But she do not only recommend us in the “maintenance” of the butsudan, but also she acts as a spiritual adviser. In this aspect, if we see unexplained things at home (could be, for example, a period of unexplained “bad luck” or just we are feeling that “something goes wrong”), also, we can hire their services; and thus, through different divinatory methods of clairvoyance, can explain what is going wrong, by either taking the pulse of the person, or reading the incense or senko, other more “westernized” divinatory methods (like the tarot).
Both in Okinawa as in Peru, the role of the yuta is considered as a duo “psychological-mystical”, because they solve the family affairs, which apparently do not have a reasonable solution but, it is rather due to something “paranormal” (for example, a family can have a familiar crisis without apparent reason and it is attributed that a deceased relative is angry or how a butsudan is being conducted, etc.). They give advises about controlling family situation, which can be solved by prayers at temples and also giving advises to the members of the family; performing not only like an intermediary between the world of the living people with that of the deceased, but also like a "therapist".


EL VIDRIO
Aunque el vidrio no ha sido una innovación de Okinawa, más bien, es algo relativamente nuevo que recién aparece en la época de postguerra, en donde los productos utilitarios y decorativos hechos en vidrio con la técnica propia de Okinawa, son muy hermosos y vistosos.

THE GLASS
Although glass has been an innovation from Okinawa, it is rather relative new, appearing during the postwar time, when the utilitarian and decorative products made of glass with the proper technique of Okinawa, they are very beautiful and bright.
La técnica utilizada es la fusión de vidrios de diversos colores, y que se originó después de la segunda guerra mundial, cuando los insumos escaseaban, pero abundaban muchos artículos de vidrio usados por las bases americanas en Okinawa, como las botellas de vidrio. Ante la necesidad de materia prima, estos artículos de vidrio fueron reciclados en nuevos artículos y posteriormente, se convertieron en recuerdos para los turistas.
Los colores que más se utilizan son el rojo, el azul y el amarillo; y pueden observarse en vasos, jarrones, adornos, etc.

The technique used is the mixing of glass of several colors, and which appeared after the Second World War, when the material scarce, but glass products were very plentiful, which were used by the American bases in Okinawa, like the bottles of glass, beer. In view of the necessity of raw material, these glass articles were recycled into new ones and later, they turned into souvenirs for tourists.
The most used colors are red, blue and yellow; and they can be seen in glasses, vases, ornaments, etc.

FUENTES/SOURCES:


HONDA, Erumi





domingo, 20 de junio de 2010

¿TE CASARÍAS CONMIGO?: EL OMIAI / WILL YOU MARRY ME?: THE OMIAI

Enamorarse de alguien puede ser algo fácil, pero si hablamos de contraer matrimonio, ya es algo muy distinto (en términos de responsabilidad). Es como una sociedad comandita, en donde los socios fundadores (esposo y esposa) dedican tiempo y dinero para el sostenimiento y crecimiento de la empresa (la familia). 
Esta comparación, en términos financieros, era practicado en Japón por las clases guerreras aristocráticas o samurai, desde la época feudal, utilizando la práctica del omiai (es decir, la intervención de un tercero para concertar un matrimonio), con fines principalmente políticos y económicos. 
Este pequeño pero poderoso sector de la población japonesa consideraba al matrimonio como un medio para afianzar alianzas entre los clanes o familias poderosas; mas no era considerado como un medio de ascenso social por el rígido sistema de castas imperante (difícilmente se podían casar dos personas de diferente estatus social). 
En esta época, el estatus económico y social del candidato primaba en el omiai, pero ya cuando el sistema de castas fue abolido en Japón (durante la era Meiji, siglo XIX), la apariencia física, las cualidades, los pasatiempos, entre otros aspectos, eran los puntos importantes para ser considerados a la hora de buscar una pareja. 
Por lo general, en Japón se practica dos tipos de matrimonio, el ren-ai kekkon (恋愛結婚) cuando un matrimonio surge del amor entre los novios, y el omiai kekkon (お見合い結婚), cuando es un matrimonio “arreglado” con la ayuda de un intermediario; aunque actualmente prevalece el ren-ai kekkon. 
Sin embargo, hasta antes del siglo XIX era más frecuente (y hasta formaba parte del proceso del matrimonio) la practica del omiai kekkon. La búsqueda por una buena candidata para el matrimonio ha sido siempre una preocupación para todos los solteros con deseos de casarse. Incluso, hace un par de años atrás se creó un nuevo término en japonés para este tipo de búsqueda, que es el konkatsu 婚活, que es una abreviación de kekkon katsudou 結婚活, que a su vez se derivó de shuushoku katsudou 就職活動, también conocido por shuukatsu 就活, que es “búsqueda de empleo”. Fue acuñado en el 2008 por el sociólogo japonés Yamada Masahiro. 
Pero no solamente fue una preocupación para los japoneses en Japón, sino también para los de ultramar. En el caso de la inmigración japonesa al Perú, también se practicaba el omiai kekkon.
Dentro de la etapa del yobiyose imin 呼び寄せ移民 (la inmigración japonesa por llamado, que va desde 1924 hasta 1936), los inmigrantes japoneses solteros en el Perú aprovecharon para realizar la practica del omiai. Ante las pocas probabilidades de regreso a Japón en un futuro cercano pero con el deseo de casarse y formar una familia, muchos de estos solteros japoneses tenían tres opciones: dejar el Perú y viajar a Japón para encontrar una esposa (no muy rentable, por los gastos onerosos del viaje), o casarce con una peruana (algo poco frecuente en los primeros años de la inmigración) o, algo más factible y más tradicional: contratar los servicios de un intermediario.  
Esta última opción fue la más popular. Para ello, se contactaron con un intermediario (en japonés nakodo 仲人), quien podría ser el padre o hermano mayor o alguien muy respetado dentro de la comunidad y que conozca a muchas posibles candidatas. 
El nakodo se encargaba de contactarse con la familia de las posibles candidatas y la elegida era la que coincidía con los requerimientos del futuro esposo (similitud en caracteres, etc. y además, debería ser del agrado del esposo). 
Es así que el uso de las fotografías, los omiai shashin お見合写真, cumplían un papel muy importante dentro de esta selección. 
Éstas eran tomadas en estudios fotográficos y los candidatos vestian elegantemente, en el caso de las mujeres, con kimono. 
Pero no siempre las fotografías reflejaban la realidad. Los inmigrantes japoneses en el Perú (así como en otros países), muchas veces “engañaban” a las futuras esposas, mostrándoles una fotografía que no era la actual o que pertenecía a un amigo mejor agraciado físicamente. Con la ilusión de encontrarse con el joven de la fotografía, estas jóvenes partían de Japón, sin haber concocido personalmente a su futuro esposo previamente, sino a través de su fotografía (prácticamente era como una cita a ciegas). Ellas eran denominadas las “shashin hanayome” 写真花嫁 (es decir, las novias por fotografía).
Actualmente, la intervención del nakodo esta siendo reemplazada por el konpa コンパ o el goukon 合コン, que son reuniones informales o cita a ciegas entre jóvenes con igual número de hombres y mujeres de edades similares que salen juntos para tomar o pasear, ya sea para pasar un momento divertido con amigos o para conocer mejor a una pareja ideal, sin los formalismos o exigencias del omiai.
 

Una escena del omiai, mostrando a los prometidos y sus acompañantes junto con el nakodo.

Tomado del manga "The Wonderful World of Sazae-San". 

La versión original viene en japonés e inglés, pero por razones de espacio, solamente muestro la parte en inglés, a la que he agregado su respectiva traducción al español.
 A scene of the omiai, where the betrothed and their attendants appear with the nakodo. 
It was taken from the manga "The Wonderful World of Sazae-San".
The original version comes in both English and Japanese, but only the English part is showed here for space reasons, to which I have included its respective translation into Spanish.
Un shashin kekkon que perteneció a mi abuelo materno.
Eran tomadas  en un estudio fotográfico y pegadas sobre una base de carton que tenía el logo del estudio o el nombre del fotógrafo.

A shashin kekkon belonging to my grandfather on the maternal side.
They were taken at a portrait studio and put on a cardboard mount with the logo of the studio or the photographer's name.

Falling in love with someone can be somewhat easy, but if we are talking about marriage, that is a very different matter (in terms of responsability). 
It is like a limited partnership, where the founder members (wife and husband) give time and money to the maintenance and growth of the business (the family). 
In Japan, this comparison, in financial terms, was practiced by the aristocratic warrior class or samurai since the feudal period through the omiai (that means, the participation of a go-between to arrange a marriage), for mostly political and economic purposes. 
This small but powerful group of the Japanese population, considered the marriage as a means of strengthening alliances between the clans or powerful families; but not like a means of social mobility due to the stric ruling caste system (two people from different social status were unlikely to get married). 
At that time, the economic and social status of the candidate prevailed in the omiai, but when the caste system was abolished in Japan (during the Meiji period, at the 19th century), the physical appearance, the virtues, the hobbies, among other aspects, were important to be considered when looking for a partner. 
Generally speaking, in Japan two types of marriage are practiced: the ren-ai kekkon (恋愛結婚), when a marriage arises from love between the couple and the omiai kekkon (お見合い結婚), when it is an arranged marriage with the help of a matchmaker; although, the ren-ai kekkon prevails until nowadays. 
However, until before the 19th century, the practice of the omiai kekkon was more frequent (and even, it was part of the marriage process). 
The search for a good female candidate for marriage has been always a concern for all bachelors wishing to get married. 
Even, a new term was created in Japanese for this type of search a couple of years ago, that is konkatsu 婚活, which is an abbreviation for kekkon katsudou 結婚活, which in turn derived from shuushoku katsudou 就職活動, also known by shuukatsu 就活, which means “looking for job”. This term was coined by the Japanese sociologist Yamada Masahiro in 2008. 
However, this search for a partner was a concern not only for the Japanese in Japan, but also for the overseas Japanese. 
In the case of the Japanese immigration to Peru, the omiai kekkon was also practiced. During the phase of the yobiyose imin 呼び寄せ移民 (the Japanese immigration by request, which dates from 1924 to 1936), the single Japanese immigrants in Peru took this opportunity to practice the omiai.  In view of the few probabilities of return to Japan in a near future but wishing to get married and start an own family, many of these single Japanese had three options: leaving Peru and going back to Japan to find a wife (not very profitable because of the costly expenses of the trip), getting married to a Peruvian bride (very infrequent in the first years of the Japanese immigration period), or which was more feasible and traditional: engaging a go-between. The last option was very popular. 
Thus, a go-between (in Japanese nakodo 仲人) was contacted, who could be the father or the eldest brother or someone very respectful inside the community and who knows many potential candidates. 
The nakodo was given the job of contacting to the family of the potential candidates and the choosen one was who met the requirements of the future husband (similarity in characters, etc. And besides, she should had to be to the husband’s liking). Thus, the use of photographs, the omiai shashin お見合写真, were very important during the selection process. 
The photographs were taken at portrait studios and the candidates were dressing up, and in the case of women, wearing kimono. But these pictures did not always reflect the reality. The Japanese immigrants in Peru (like in other countries), many times “deceived” their future wives by showing them a non current picture or which belonged to a physically more attractive friend. 
With the ilussion of meeting the young man of the picture, these young ladies arrived from Japan, without having met before their future husband in person, but through a picture (practically, it was like a blind date). 
These ladies were called the “shashin hanayome” 写真花嫁 (picture brides). Nowadays, the participation of the nakodo is being replaced by the konpa コンパ or the goukon 合コン , which are informal meetings or blind dates between young people, consisting of the same number of men and women with similar ages who date together for drinks or a stroll, either to spend a fun time with friends or to know better the ideal partner without the formalities or requirements of the omiai.

FUENTES:
- KOCH, George
Marriage and the Family in Japan: History of Marriage and Arranged Marriages in Japan. (en Inglés)
- ASOCIACIÓN PERUANO JAPONESA 
- HASEGAWA, Machiko
The Wonderful World of Sazae-San. Traducido al inglés por Jules Young y Dominic Young. Tomo 4. Tokyo, Kodansha International Ltd., 1era edición, 1997. (edición bilingüe: japonés e inglés).


SOURCES:
- KOCH, George
Marriage and the Family in Japan: History of Marriage and Arranged Marriages in Japan. 
- ASOCIACIÓN PERUANO JAPONESA (in Spanish)
- HASEGAWA, Machiko
The Wonderful World of Sazae-San. Translated into English by Jules Young and Dominic Young. Volume 4. Tokyo, Kodansha International Ltd., 1st edition, 1997. (bilingual edition: Japanese and English).

lunes, 14 de junio de 2010

LAS PRIMERAS EMPLEADAS JAPONESAS EN EL PERÚ / THE FIRST JAPANESE FEMALE WORKERS IN PERU

Los primeros inmigrantes japoneses que llegaron al Perú trabajaron, mayormente, como peones de haciendas azucareras y algodoneras, eran los denominados braceros. 
Pero luego de terminar su contrato de trabajo, muchos de ellos lograron amasar pequeñas fortunas con las que pudieron adquirir sus propios negocios, mayormente bodegas, peluquerías o cafés. 
Curiosamente, las adquirían de otros comerciantes inmigrantes, por ejemplo, de chinos e italianos. 
Ante el creciente número de mujeres y niños que trabajaban (mayormente eran las esposas o los hijos de los propietarios de los negocios), el gobierno peruano crea la Inspección General del Trabajo el 2 de enero de 1929, que era una dependencia del Ministerio de Fomento y cuya misión era velar por el cumplimiento de las leyes referentes al trabajo de las mujeres y los niños. 

The first Japanese immigrants arriving in Peru worked, mostly, as sugar and cotton estates workers, who were called braceros. 
But after finishing a contract of employment, many of these braceros could amass small fortunes, with which they could purchase their own stores, mostly grocery stores, barber shops or cafes. 
Curiosly, they purchased them from other immigrant storekeepers, like Chinese and Italians. In view of the increasing number of women and children working (mostly the storekeepers' wives and children), the Peruvian government created the General Inspection of Labor on January 2nd, 1929. 
This was an agency of the Ministery of Public Works and Development, whose mission was to monitor the compliance with the laws related to the work of women and children.

En el caso de mi abuela materna, Tsuru Shinzato, le expidieron una “Boleta de Excepción Permanente”, en donde figuraban sus datos personales, su fotografía y la relación de parentesco que tenía con el propietario del negocio, en este caso, de un cafetín (en esa época era así como se llamaban a los cafés o salones de té).
In the case of my grandmother on the maternal side, Tsuru Shinzato, a “Certificate of Permanent Exception” (in Spanish: “Boleta de Excepción Permanente”) was issued to her, depicting her personal data, her photo and her family relationship with the storekeeper, in this case, of a small café (as were known the cafes or tearooms at that time).

Al tener esta boleta, la titular se eximía de los beneficios laborales que poseía la mujer trabajadora, según la Ley 2851 (derogada el 27 de julio de 1995 por la Ley 26513), simplemente por ser pariente (en este caso, la esposa) del propietario del local donde laboraba.
(Recordemos que en esa época, aún no se reconocían la igualdad de derechos de la mujer y del hombre; un ejemplo es el reconocimiento al voto femenino, derecho que fue otorgado en el gobierno de Odría recién en 1955.)

With this certificate, the holder was exempted of the fringe benefits of female workers, according to the Law 2851 (repealed by the Law 26513 dated July 27th, 1956), by just being a relative (in this case, the wife) of the owner of the establishment where she worked.
(We should remember that the equity of the rights between women and men were not recognized still at that time, for instance, the recognition of the female vote, a  right granted by the government of Peruvian President Odria in 1955).
- PORTOCARRERO GRADOS, Ricardo.

- MONTERO, Carmen y BLONDET, Cecilia.



LA SANBASAN (PARTERA) "MÁS FAMOSA" EN LA LIMA DE LA PREGUERRA: LA SANBASAN TOKESHI

La foto que muestro fue tomada el 27 de febrero de 1930.  Es una vista del patio de Lima Nikko en una ocasión especial.  En ese día, hubo un...