miércoles, 15 de diciembre de 2010

LO QUE HEREDÉ DE MIS ABUELOS / WHAT I INHERITED FROM MY GRANDPARENTS

Faltan muy pocos días para navidad, y aunque en este blog se habla sobre temas relacionados con la historia y cultura japonesa y nikkei, me he contagiado con el espíritu navideño (pero el espíritu COMERCIAL) y esta vez, que estoy disfrutando de unas vacaciones como traductora freelance, tengo tiempo para escribir más frecuentemente. Y especialmente de acorde a la fecha, voy a contarles sobre algo no tan “histórico”: mis preciadas posesiones familiares.

Soy una persona que le gusta salir de compras (podría decirse que soy una shopaholic, pero trato de no caer en la tentación; aunque en estas fiestas es muy difícil hacerlo, ¿no?). Pero lo que me gusta realmente comprar, aparte de la ropa y los accesorios (que son lo que a todas las mujeres nos gusta) son las antigüedades; aunque mis creencias minimalistas, inspiradas en el Feng Shui y en el Zen, junto con lo que me “aconseja” mi presupuesto, hacen que no pueda comprar tantas antigüedades como yo quisiera, para luego tenerlos “almacenados” en mi casa.

Lo que me gusta de las antigüedades es el estilo único que tienen (no eran hechos en serie y a montones) y son más durables. No tengo muebles antiguos, pero si antigüedades pequeñas, como libros y cajas. Desde que estuve estudiando en la universidad, estoy coleccionando libros antiguos, sobre todo si son totalmente ilustrados, y tengo sobre gramática, diccionarios y libros esotéricos, etc. 

Aunque, como tuve la suerte de tener una familia, por línea materna, que guardaba de todo, es decir, eran cachivacheros, no tuve necesidad de comprar, sino más bien, casi todas las “antigüedades” (que para mí serían los objetos que pasan los 40 años de antigüedad) que poseo, las he heredado de mi familia (mejor dicho, mi familia quería botar esos “cachivaches” cuando se mudaron de otra casa, pero yo les pedí que me los regalara).
Y es así que conservo tres antigüedades que me gustan mucho y que actualmente los utilizo: dos jyuubako y un joyero.

El jyuubako 重箱 son cajas que se apilan y que sirve para colocar el osechi 御節 (la comida que se come el primero de enero).

El mío es laqueado y parece que fuera de acrílico o plástico, tiene diseños de flores y su interior es de color rojo intenso. Tiene una base y asa para acomodar y transportar las tres cajas (el mío es de tres niveles, aunque hay de varios niveles). En mi casa siempre comemos osechi, que puede variar, pero generalmente lleva carne de cerdo, kamaboko (hecho a base de pescado), tamagoyaki (parecido a una tortilla de huevo), sushi (de todo tipo) y tempura de langostinos verduras (frituras); pero como siempre lo comemos en mi casa junto con toda mi familia, no necesitamos tener un jyuubako.

There are few days left for Christmas, and although themes related to the Japanese and Nikkei history and culture are dealt in this blog, I have caught the Christmas spirit (but the COMMERCIALLY-MINDED spirit) and now, while I am enjoying of some days off as a freelance translator, I have some time for writing more often. And according to the time, I am going to tell you about something not so “historic”: my precious family possessions.

I am a person who likes to go shopping (it could say that I am a shopaholic, but I try to not falling into temptation; although in these days it is very hard, isn’t it?). But, what I do like to buy, besides clothes and accessories (which are what all women like) are the antiquities or vintage stuff; although my minimalist believes, inspired by Feng Shui and Zen, along with what my budget “advises” me, make me to not buy so many antiquities as I would like, for later keeping them “stored” at home.

What I like about the antiquities is their unique style (they were not mass produced and in bulk) and they are lasting. I do not have old furniture but small antiquities, like books and boxes. Since I was studying at university, I have been collecting old books (especially if they are full illustrated), so I have books about grammar, dictionaries and esotericism, etc. 

Although, since I was lucky of having a family (on maternal side), who kept everything, that means, they were “pack rats”, I did not need to buy, rather, almost all my “antiquities” (for me, they are objetcs with more than 40 years old) were inheritated from my family (or shall I say, my family wanted to throw that “junk” when moving from the other house but I asked them to give them to me).
And thus, I have three antiquities that I like so much and now, I am using them: two jyuubako, a jewelry box and a cigarette holder.
  
The jyuubako重箱, are stacked boxed used for arranging the osechi 御節 (food eaten on the first day of January).
My jyuubako重箱 is lacquered and it seems it was made out of acrylic or plastic, and it has flower designs and its inner side is painted in intense red. It has a base and a handle for arranging and transporting the three boxes together (mine is a three-level jyuubako, but there are other with several levels). At home, we always eat osechi at New Year, which can be different each year, but usually it has pork meat, kamaboko (made from fish), tamagoyaki (looking like an omellete), sushi (of any kind) and prawn and vegetables tempura (fry food); but since we always eat it at home with all my family, we do not need to use a jyuubako.

Por eso, el que me han regalado (o mejor dicho, el que pedí que me lo regalaran) lo he convertido en porta collares. Tengo varios collares y la mejor forma que he encontrado para protegerlos del polvo, ha sido la de meterlos dentro de cada compartimiento.

Thus, that one, which was given to me by my family (or better is said, that one I asked to give it to me), I transformed it into a necklace holder. I have several necklaces and the best way of protecting them from the dust, was putting them inside each box.
 


El otro jyuubako que tengo, es uno más grande que tiene 5 divisiones y una tapa al frente que los cubre. Es de madera y parece que fuera más antiguo que el otro, tiene un precioso color rojo borgoña y tiene una pequeña manija de metal en la parte superior y esquineras, lo que le da cierto aire de antigüedad. Este fue usado aproximadamente en los años 40, cuando aún vivía mi abuelo materno, y lo usaban para llevar la comida a la playa. Como aún me falta darle mantenimiento (tengo que inyectarle un líquido especial anti polilla), aún no sé qué uso le podría dar (aunque quedaría perfecto para un mini centro de costura u otro joyero).

The other jyuubako I have, is bigger and have 5 divisions and a cover at the front. It is made  out of wood and it looks like it was older than the other one, it was painted in beautiful red Burgundy and has a small metal handler at the top and corner brackets, what gives it some air of antiquity. It was used approximately in the 40's  to take food to the beach. Since I have not given it any maintenance (I have to inject it an woodworm free special liquid), I still do not know in which way I would use it (although it will be perfect as a mini sewing centre or another jewelry box).


El joyero que tengo, lo he visto creo desde que he nacido, es decir, pasará de los 30 años y tiene las marcas inefables del paso del tiempo: le falta el asa y tiene varias partecitas que están descascaradas, pero a pesar de eso, me encanta. Tiene la forma de un kokeshi こけし(una muñeca con forma redondeada sin piernas ni brazos, hecha de madera), aunque como es hueca, me hace acordar más a una matrioska.

Es laqueada y tiene muchos colores pero el interior es negro. En este joyero (que en la parte de abajo dice “Japan” aunque no el nombre del artista) lo uso para guardar mis anillos. No sé realmente a quién perteneció este joyero (si a mi abuela o mi mamá), porque mi mamá no se acuerda, pero lo que sí recuerdo, es que ese joyero siempre lo he visto en el fondo del armario de su dormitorio.


The jewelry box I have, maybe I have seen it since I was born, that means, it will we older than 30 years and has the ineffable evidence of the pass of time: there is no handle and there are many chipped little spots, but despite of that, I love it. It has the shape of a kokeshi こけし(a round shaped doll without legs nor arms, made out of wood), and since it is hollow, it reminds me of a matryoshka.

It is lacquered and is colorful but inside is black. In this jewelry, whose base has “Made in Japan” written but not the name of the artist, I use it to keep my rings. I do not know actually to who it belonged to (either my grandmother or my mother), because my mother does not remember it; but what I do is having seen it always at the bottom of the closet in her bedroom.


A veces, muchos de nosotros pensamos en botar las cosas que aparentemente no nos sirven o que no lucen "como nuevos"; pero muchas veces, los podemos volver a utilizar (reusar, como dirían los ecologistas), sobretodo si esos objetos conservan una historia familiar.


Sometimes, many of us think about throwing objetcs or stuff, which apparently are useless and do not look like "as new"; but often we can use them again (reuse, as many ecologists would say), mostly if those objects keep a family history.



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