miércoles, 30 de junio de 2010

LOS MARGINADOS EN JAPÓN: LOS BURAKUMIN (I PARTE) / THE OUTCASTES IN JAPAN: THE BURAKUMIN (PART I)

La discriminación en todas sus expresiones: racial, ideológica, o sexual ha sido parte del proceso civilizatorio del hombre. Es una patología social que contagia a todos, sin importar la época o lugar y que en algunos casos hasta puede ser el causante de muchas atrocidades (como el genocidio nazi o el holocausto japonés). 
En el caso específico de Japón, la discriminación aún persiste. Aunque es un tema tabú, del cual muy poco se desea hablar; se debe tratar este tema con la finalidad de comprender mejor por qué ha surgido un comportamiento tan absurdo y que se mantiene incluso hasta nuestros días. 


The discrimination in all its expressions: racial, ideological or sexual have been part of the civilizing process of the human being. It is like a social pathology transmitted to everybody, regardless of time or place and, in some cases, can be the origin of many atrocities (like the Nazi genocide or the Japanese holocaust). 
In the specific case of Japan, the discrimination still prevails. Although it is a taboo topic, which is not wanted to be discussed so much; this topic should be tackled with the purpose of understanding better why a completely absurd behavior has arisen and prevails even until now.
La discriminación racial en Japón se refleja en 4 grupos minoritarios: los Ainu アイヌ, los Ryukyuanos 琉球民族 (Ryukyu minzoku, de Okinawa), los Zainichi 在日(coreanos residentes en Japón), y los dekasegi (obreros extranjeros ). 
The racial discrimination in Japan is reflected in 4 minority groups: the Ainu アイヌ, the Ryukyuans (from Okinawa), the Zainichi 在日(Korean residents in Japan) and the dekasegi  出稼ぎ (foreign workers).
Tal vez se puede creer que es por la escasa tolerancia hacia otros grupos étnica y culturalmente “diferentes”, y aunque esas diferencias ya no sean notorias, la discriminación permanece latente. 
A estos grupos minoritarios, hay que considerar uno más: los burakumin 部落民. 

Perhaps it can be believed that it is due to the poor tolerance toward other ethnic and culturally different groups, although these differences are not already evident, the discrimination still prevails. 
To this minority groups, one more should be considered: the burakumin 部落民. 

Los burakumin no pertenecen a ninguna etnia en particular, más bien, no se puede diferenciar un japonés con un burakumin, porque ellos también son japoneses pero que su único estigma es el oficio o trabajo que sus antepasados realizaban. 
Por lo absurdo que ha sido este tipo de discriminación que tiene sus orígenes desde la formación de la civilización japonesa, deseo dedicar este artículo. 
The burakumin does not belong to any ethnic group in particular, in fact a Japanese cannot be distinguished from a burakumin, because they are also Japanese but their only stigma is the trade or job performed by their ancestors. 
Because of the absurdity of this type of discrimination, which has its origins since the development of the Japanese civilization, I would like to dedicate this article.
Desde el siglo I D.C. (por el periodo Heian) había una división general de la sociedad en dos grupos: los ryomin 良民 (literalmente, “buenos ciudadanos”) y los senmin 賤民 (“personas humildes”). 
From the 1st century CE (around Heian period), there was a general division of the society into two groups: the ryomin (literally “good citizens”) and the senmin (lowly people).
Gráficos que muestra la similitud entre el sistema de castas de la India y el de Japón
Graphics depicting the similarity between the caste system of India and that of Japan.

Los ryomin eran aquellos que fueron categorizados cerca a la cúspide de la estructura jerárquica, de modo que eran cercanos al emperador y por lo tanto considerados “buenas personas” (según Ian Neary, especialista en temas sobre los burakumin), mientras que los senmin, eran en su mayoría esclavos y gente dedicada a oficios considerados impuros: como curtidores, verdugos, zapateros, enterradores e incluso los recolectores de comida para los perros o halcones de la familia imperial (esta actividad fue reemplazada por otras como la carnicería o actividades similares después que el Ministerio de Cetrería fuera cerrado en el año 860). 
De este modo, estas actividades económicas, necesarias pero despreciadas al mismo tiempo, fueron el estigma de estos senmin, quienes practicaban oficios en donde generalmente estaban en contacto con cadáveres de animales o personas. 
Todo esto, bajo la influencia del shintoísmo y del budismo sobre el concepto de la contaminación o impureza (kegare 穢れ) y sobre la muerte y la sangre. 
Con la aparición de las ciudades, esta discriminación era más evidente y hasta patética (por las absurdas leyes promulgadas), así como las diferencias entre los ricos y pobres. 
Durante el periodo Tokugawa (1603-1868) se estableció un estricto sistema de castas denominado Shinoukoushou (士農工商) que dividió la población japonesa en 4 grupos según la actividad económica de cada grupo: los nobles y guerreros, los agricultores, los artesanos y los comerciantes. Pero en la base de esta pirámide social, se encontraban los senmin, quienes fueron subdivididos principalmente en dos grupos: los eta 穢多y los hinin 非人. 
Esta denominación genérica senmin cambió a la de burakumin, porque vivían en lugares apartados llamados buraku 部落, que generalmente estaba alejado del resto de la comunidad por ríos, cercos o campos. Aunque el término burakumin ya tiene en sí un significado negativo, discriminatorio; el término correcto para referirse a estas aldeas o buraku es “hisabetsu buraku” 被差別部落民 (“comunidad discriminada”); y en donde aquellos que no podían pagar los altos impuestos destinados a los señores feudales, fueron confinados a vivir en aquellas zonas alejadas del resto de la población, y se dedicaron a oficios considerados impuros o sucios pero que era necesario hacerlos, los actualmente denominados “trabajos de las 3-K” (por la primera letra de las palabras en japonés: kitanai, kitsui, kiken, en español: sucio, pesado, peligroso). 
Foto tomada por Shinichi Suzuki en 1873 a un grupo de curtidores. 
Picture taken of a group of tanners by Shinichi Suzuki in 1873.
Marginados no solamente por ser pobres sino también por la dedicación a los oficios 3-K, fueron exentos de pagar altos impuestos (y del sistema social) a cambio de su desempeño en estos oficios 3-K los cuales nadie deseaba realizarlos; además de seguir un patrón de comportamiento diferente con respecto a las otras clases, tanto en la vestimenta, costumbres, etc. 
Por ejemplo, no podían entrar a las casas de gente que no era burakumin; debían de ceder el paso a los campesinos (según la ley, una clase superior a ésta); tenían que andar descalzos (no se les permitían usar geta下駄 o las sandalias de madera) aunque en invierno podían usar unos zapatos rudimentarios; debían de tener el cabello corto y no podían usar el característico moño usado por los samurai denominado chonmage丁髷; tampoco podían usar nada sobre la cabeza incluso cuando está lloviendo; tenían que colocar parches de cuero a sus vestimentas como un signo de su condición de burakumin. Incluso se decretó que los eta deberían de vestirse más andrajosamente que los campesinos y fueron prohibidos de vestir trajes suntuosos, incluso si tenían dinero suficiente para hacerlo. Todo esto con la finalidad de distinguirlos fácilmente. Y si alguien se casaba con un burakumin, aunque pertenezca a otra clase social, automáticamente se convertía en uno de ellos. 


The ryomin were those categorized close to the top of the hierarchical structure, they were close to the Emperor and thus, they were considered “good people” (acording to Ian Neary, specialist on burakumin issues), while the senmin were mostly slaves and people perfoming jobs considered impure: like tanners, executioners, shoemakers, gravediggers and even collectors of food for the dogs and hawks of the imperial family (this job was replaced by others like butchery or similar jobs, after the Department of Falconry was closed in 860 CE). Thus, these economic activities, necessary but despised at the same time, were the stigma of these senmin, who performed jobs usually in contact with animal or human corpses. 
All that was under the Shintoism and Budhism influences about the concepts of pollution or impurity (kegare 穢れ) and about death and blood. With the appearance of the cities, this discrimination was more evident and even pathetic (owing to the absurd promulgated laws), as well as the differences between rich and poor people. 
During the Tokugawa period (1603-1868) an strict caste system was established called Shinoukoushou (士農工商), which divided the Japanese people into four groups, by the economic activity of each group: the noblemen and warriors, the farmers, the craftsmen and the merchants. 
However, the senmin were at the base of this social pyramid, who were subdivided mainly into two groups: the eta 穢多 and the hinin 非人. This generic denomination senmin changed to burakumin, because they lived in remote places called buraku 部落, which was isolated from the rest of the community through rivers, fences or fields. 
Although the term burakumin has a negative and discriminatory meaning indeed; the correct term used to refer to these hamlets or buraku is hisabetsu buraku 被差別部落民 (“discriminated community”), in where those who cannot pay the high taxes destinated to the feudal lords, were confined to live in those areas isolated from the rest of the people. 
Moreover, they performed jobs considered impure or defiled, but were necessary to do them; those jobs called nowadays the “3-K jobs” (owing to the first letters of the Japanese words:kitanai, kitsui, kiken, in English: dirty, hard and dangerous). 
Excluded not only for being poor people but also for their performance to the 3-K jobs, they were exempt from paying high taxes (and from the social system) in turn of their performance in these 3-K jobs, which nobody wanted to; besides following a different behavior pattern regarding to the other classes, like in clothing, customs, etc. 
For instance, non-burakumin people could enter the non-burakumin houses; when walking, they had to give way to the peasants (according to the law, a superior class to them); they had to walk barefoot (they were prohibited from wearing geta 下駄 or wooden sandals), although rudimentary shoes were allowed in winter; wearing cropped hair but banned from wearing the characteristic topknot called chonmage丁髷, which was worn by samurai; they could not wear anything over their heads, even if it is raining; they had to wear leather patches in their clothes like a sign of their burakumin condition. 
It was decreed that eta had to dress shabbier than peasants and were banned from wearing lavish dresses, even if they had enough money to do it. All these measures were taken for distinguishing them easily from non-burakumin people. 
Moreover, if someone got married to a burakumin, even if they belonged to another social class, automatically they became in one of them.
Inclusive, al morir, los burakumin fueron despreciados: según las tradiciones budistas, cuando una persona fallece, un sacerdote budista se encarga de darle un nombre póstumo denominado kaimyou 戒名, el cual reflejaba el estatus del fallecido; y en el caso de los burakumin, estos kanji muchas veces representaban a animales o nombres de esclavos.
The burakumin were despised even when died: according to the Buddhist traditions, when a person dies, a Buddhist priest is comissioned to give a posthumous name called kaimyou 戒名, which reflected the status of the deceased, but in the burakumin’s position, these kanji often represented animals or slave names.
 Como por ejemplo, en una lápida de un burakumin se encontró que el kaimyou escrito contenía el nombre sendara 旃陀羅, que derivaba del sánscrito chandala, usado para denominar a los parias de la India. Se utilizaba el nombre Chiku Otoko 畜男 que significa “animal-hombre” y también Kawa Onna 革女 (cuero-mujer). La diferencia entre los eta y los hinin era que la condición de “eta” se heredaba, mientras que la de “hinin” era generalmente impuesto como un castigo (para casos de adulterio, o en ciertos casos de robo, o como una manera de escaparse de la pena de muerte, entre otros casos). 
Los eta desempeñaban oficios considerados impuros (curtidores de pieles, carniceros, etc.) mientras que los hinin eran ladrones, prostitutas, etc., es decir, personajes generalmente fuera de la ley). Los eta era la clase más “afortunada” de estos marginados, puesto que ellos contaban con los eta-dera 穢多寺 donde podían registrar los nacimientos, defunciones, etc., no obstante, los hinin fueron excluídos de estos procedimientos, por lo tanto, ni los matrimonios ni las familias de los hini fueron reconocidos legalmente. 
Además, los eta eran reconocidos como seres superiores a los hinin. Sin embargo, algunos hinin podían revocar dicha condición dentro de un periodo de diez años, después de pagar cierta cantidad de dinero y practicar el lavado de pies o el ashi arai
En resumen, estos personas fueron marginados tanto por la sociedad como por la ley; incluso, ante una corte en 1859, un magistrado consideró a los eta como “la 1/7 parte de una persona ordinaria”. 
El hecho se refería a un kawata 革多, (es un término que es utilizado para referirse a los marroquineros o personas que trabajan con cuero, que pertenecían al grupo de los eta, y que generalmente se utilizan como sinónimos) que visitaba un templo shintoísta en Edo pero fue asesinado a golpes por un grupo de jóvenes que no eran eta, simplemente porque estaba “contaminado”. 
Cuando el lider de los eta, Danzaemon 弾左衛門 pidió la pena de muerte por este asesinato, el magistrado dicatminó que la vida de un ciudadano vale la de 7 kawata y que por lo tanto, si continuaba con su demanda, el líder debería traer otros 6 casos de kawata asesinados para hacer efectiva la condena. 
La discriminación hacia los eta y los hinin oficialmente fue abolido con la promulgación del Edicto de Emancipación en 1871 (Kaihourei 解放例, pero su título original era Senmin Haishirei 賤民廃止令 (literalmente “Edicto que deroga las clases bajas”) pero en la práctica aún continuaría.


For instance, in the tombstone of a burakumin it was discovered that the written kaimyou in there depicted the word sendara 旃陀羅, derived from the Sanskrit chandala, used to refer the Indian outcastes. The name  Chiku Otoko 畜男 (in English: "man-animal") was also used as well as  Kawa Onna 革女 ("leather-woman"). 
The difference between the eta with the hinin was that the “eta” status was inheritated while the “hinin” status was imposed generally like a punishment (in cases of adultery, some cases of robbery, or like a way of escaping from the death penalty, and other cases). 
The eta performed jobs considered impure (tanners, butchers, etc.) while the hinin were 
thieves, prostitutes, etc. that is, people generally outside the law). 
The eta was the more “fortunate” from these outcastes, since they had the eta-dera 穢多寺 (eta temples) where births, deaths, among others, could be registered. 
Nevertheless, the hinin were excluded from these procedures, hence the fact that neither the marriages nor the families of the hinin were legally recognized. 
Moreover, the eta were recognized as superior beings to the hinin. However, some hinin could revoke this status within a 10-year period, after paying some amount of money and performing the foot washing or ashi arai. In short, these people were discriminated by both the society and the law. 
In 1859, even a magistrate considered the eta as “the 1/7 part of an ordinary person” before a court. 
This incident was refered to a kawata 革多, (was a term used to call the leatherworkers who belonged to the eta’s group; and often they are used as synonyms) visiting a Shinto shrine in Edo but was beaten to death by a group of non-eta young men, just because he was “polluted”. 
When the leader of the eta, Danzaemon 弾左衛門, asked for the death penalty for this assassination, the magistrated ruled that the life of a townsman was worth 7 kawata and therefore, if he continued with his demand, the leader should bring other 6 cases of murdered kawata in order to take effect the sentence. 
The discrimination toward the eta and hinin was officially abolished with the enactment of the 1871 Emancipation Edict (Kaihourei 解放例, with its original title Senmin Haishirei 賤民廃止令 , which literally means “Edict abolishing ignoble classes”) but the discrimination will still continue in practice.

FUENTES  SOURCES:
- HANE, Mikiso
- ANDERSSON, René
- WAX H., Rosalie 

3 comentarios:

  1. Buen articulo sobre los Burakumin, gracias por tu esfuerzo en la buena traduccion, haie!
    Resulta incluso hoy en dia estupido pensarlo, pero aunq se necesite gente q no le tenga el asco a meter las patas donde otro ni lo pensarian, aun asi es poco util tener gente a tan bajo nivel... se pierden las naciones enteras de algo chigon!
    Por ejemplo, q tal si algien con la inteligncia de un Einstein hubiera nacido Buraku?
    Practicamente sucedio, pues el sabio fue despreciado por sus compatriotas por haber simplemente nacido como Judio!
    Es inutil tratar de sacar lo mejor de algien maltratandolo, pues tambien puede salir lo peor, asi como se tiene reconocido q casi el 40% de los Yakudza son de origen Buraku!
    Ni siqiera el echo de señalarlos como Ninjas les ha devuelto nada: por mas legendarios o temidos, ni aun saliendo en un anime logran qitarse eso de la cabeza; ojala y q animes como el de Inuyasha, donde casi todos los prota son virtualmente Buraku, pueda influenciar a los jovenes con algo mas moderno y Umanitario, haie!

    ResponderEliminar
  2. Hola Milagros!

    Que en Japón se discriminen a los "gaijines" no nikkei vaya y pase, pero que discriminen a los uchinanchu me parece lo peor del mundo!
    Muy interesante, cómo siempre. Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Luca, en este otro post: http://jiritsujp.blogspot.com/2010/07/ryukyu-japan-china-invasion-military.html, también menciono las diferentes formas cómo se discriminaba a los okinawenses y a su cultura (como el hogen-fuda o las etiquetas del dialecto, entre otros). Dentro del contexto en que se encontraba, Japón pretendía "uniformizar" la cultura japonesa en todo su territorio, llegando incluso a estos casos de discriminación.

      Eliminar