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Cuando te Enteres lo Real que hay Detrás de Sadako, ¿Volverás a Tenerle Miedo?

¿Quién no ha escuchado hablar de Sadako, aquella “fantasma” que echaba una maldición en “Ringu” (como se le conoce en japonés a “El Aro” o "The Ring") y que cubría su rostro con sus largos cabellos negros y salía arrastrándose de un pozo y hasta de la misma pantalla de TV? He visto tantas veces esta película, que ya ni me acuerdo cuál versión he visto primero, si la americana o la japonesa, pero no puedo negar que la versión que más me ha impresionado es definitivamente la japonesa con su protagonista Sadako.

(PARA AGRANDAR LAS IMÁGENES, HACER CLICK SOBRE ELLAS. VOLVER A HACER CLICK PARA REGRESAR AL TAMAÑO ORIGINAL)
Imagen tomada de Kansas State University-Anime Club
Parece que la imaginación le gusta jugarnos malas pasadas, especialmente con aquello que desconocemos; pero felizmente que nuestra lógica entra en acción y nos dice que “no todo es real”. Aunque, muchas veces, lo irreal puede ser muy real. Así como Sadako. 
Sadako no es un simple personaje ficticio creado de la nada, sino que fue el producto de la fusión de dos personajes que realmente existieron.
Además, toda aquella “producción” detrás de ella (sus movimientos lentos y marcados, su largo cabello en el rostro o el vestido mismo que llevaba), no es producto de una imaginación prodigiosa para crear un personaje de terror, sino de una gran imaginación para combinar acertadamente diferentes características de personajes y hechos ya existentes que, por separado, resultarían hasta insipientes.

Nunca me puse a pensar en aquellos detalles, hasta que leí un artículo de Mark Frey sobre los secretos de Sadako. 

Mark Frey (quien ha realizado una conferencia sobre la película Ringu y su versión americana, The Ring, en el Museo de Arte Asiático de San Francisco en el 2012) ha analizado la película Ringu y nos explica que detrás de todo ese terror creado por la magia de la TV (y del cine), se esconde un pasado lleno de historia y cultura japonesa y que viéndolo así, creo que la próxima vez que veamos a Ringu o, específicamente a Sadako, ya no deberíamos tenerle tanto miedo. Entonces, ¿qué les parece si vemos lo "real" que hay detrás del personaje Sadako.

CHIZUKO Y SADAKO: DOS CLARIVIDENTES JAPONESAS DEL SIGLO XIX
Como les había comentado, Sadako como personaje de “Ringu” o “El Aro” (como la prefieran llamar), no es totalmente ficticia. Es una novela y un personaje que se basan en la novela “Ringu” escrita en 1991 por Koji Suzuki, quien, a su vez, se inspiró en la vida de Chizuko Mifune y Sadako Takahashi, dos clarividentes japonesas, que vivieron a inicios del siglo XX, precisamente en una época en donde los fenómenos paranormales no solo eran el boom del momento en Japón, sino también en Europa y los Estados Unidos.
Chizuko Mifune (Imagen tomada de National Diet Library)
Takahashi Sadako (Imagen tomada de Forteantimes)
Chizuko Mifune era una clarividente que podía descubrir las enfermedades y curarlas utilizando simplemente sus manos. Sus habilidades psíquicas llamaron la atención de muchos curiosos, incluso, de investigadores como Tomokichi Fukurai, quien era profesor de Psicología de la Universidad de Tokyo.

En 1910, Tomokichi organizó una demostración pública con el fin de validar los poderes de Chizuko, pero en plena demostración algo salió mal y los asistentes acusaron el acto como fraudulento, lo que acabó no solo con la carrera de Chizuko sino también con su vida. Sumergida en una profunda depresión, Chizuko terminó suicidándose al año siguiente. 

Supuesta imagen de nensha tomada por Tomokichi Fukurai
Imagen tomada de Wikimedia Commons
Aún después de la muerte de Chizuko, Fukurai continuó con sus investigaciones sobre los fenómenos psíquicos, aunque esta vez fue con Nagao Ikuko y con Takahashi Sadako, quienes eran capaces de proyectar sus imágenes mentales directamente sobre una placa fotográfica (una técnica llamada "fotografía del pensamiento" o nensha en japonés) y, al igual que Chizuko, Ikuko fue acusada de fraude y terminó suicidándose. 

Hasta aquí, y para quienes ya han visto la película, ¿les recuerda algo estas escenas, como el nensha, que puede proyectar imágenes en un film fotográfico y la maldición del video de Sadako o quizás, la escena misma en "Ringu" en donde aparece la madre de Sadako, Shizuko, que en plena demostración de sus habilidades, fue acusada de fraude y terminó suicidándose? Pues bien, ahora sabemos que la fuente de inspiración de Ringu son hechos tomados de la historia de la parasicología en Japón. Simple historia, casi nada “del otro mundo”. Pero aquí no termina la historia (lo real) detrás del terror.

LA DANZA BUTOU DE LOS AÑOS 60
Hay una característica de Sadako, el personaje más tenebroso de la película, que es como el “sello de fábrica” de Ringu (y la causante de mis miedos nocturnos): su forma de caminar lenta y tambaleante. 

Extracto de la Película "Ringu" (la versión japonesa), en donde Sadako aparece saliendo del pozo y podemos apreciar esa forma de caminar pertubadoramente lenta y tambaleante, muy similar a la de la danza Butou.
Kazuo Ohno en una presentación ("El Mar Muerto") en donde muestra una inquietante y perturbadora similitud con los movimientos de Sadako. (Link tomado de Mark Frey)

Se dice que ese peculiar movimiento se inspiró en una danza contemporánea llamada Ankoku Butou (o simplemente, Butou) que nació en la década de los 60 por el horror y las muertes que dejó la segunda guerra mundial. Muchas películas de terror japonesas rescataron este estilo único de movimiento y lo tomaron como marca personal de los fantasmas japoneses, por lo que, generalmente, son bailarines de Butou o actores que han sido entrenados por éstos los que actúan como los fantasmas en estas películas de terror. 
Imagen tomada de Kazuo Ohno Dance Studio Official Website
Hijikata Tatsumi, uno de los fundadores (junto con Kazuo Ohno) de la danza Butou. En este póster que publicita la presentación titulada "Watashi no Okaasan" ("Mi Madre"), podemos observar una inquietante similitud con Sadako en la escena en que sale del pozo.

OKIKU Y OIWA, DOS ONRYOU O FANTASMAS DEL SIGLO XVIII  
Aunque el tema de los fantasmas no es algo "real" (o tangible), es un hecho que los fantasmas "existen" no solo en la mente de unos pocos, sino también en varias artes tradicionales japonesas. 

Tanto en la literatura como el teatro tradicional (por ejemplo, el Kabuki), no pueden faltar los fantasmas, conocidos por lo general como obake.

Existen varias categorías de fantasmas dentro del folklore japonés, mencionándose, para este caso, a aquellos que buscan venganza y que se les conocen como onryou, que son aquellos que regresan a la tierra para vengarse de aquellos que le hicieron daño  y cuya descripción encaja casi perfectamente con el perfil de Sadako. 

Los largos cabellos sueltos y un vestido blanco son las características de estas onryou (y casi de todos los obake, puesto que en Japón se cree que los fantasmas lucen así, puesto que así fueron enterrados) y que nos recuerda muy bien a Sadako. Y, es más, hay dos onryou muy conocidas en la creencia popular: Okiku y Oiwa.
Representación de Okiku saliendo del pozo
Imagen tomada de Library of Congress USA 
Okiku era una sirvienta que trabajaba en la casa de un samurai. Un día, mientras estaba limpiando una colección de diez platos muy valiosos, se le cayó uno por accidente y se le rompió. Al contar lo sucedido a su patrón, éste, lleno de ira, la mató y la arrojó a un pozo. Desde ese momento, el espíritu de Okiku salía por las noches del pozo contando hasta nueve y, al recordar que no tenía el décimo plato, rompe en un llanto y lamento desolador. 

Este relato es conocido como "Bancho Sarayashiki" o Residencia de los Platos en Bancho y fue escrita en el siglo XVIII. 
(Hasta ahora, vemos otra similitud con Sadako, la sed de venganza y la salida por las noches de su escondite, que era un pozo al cual fue arrojada en vida).

Y sobre Oiwa, es el personaje de una historia escrita en 1825 titulada "Yotsuya Kaidan" ("Historia del Fantasma de Yotsuya"), que retrata el espíritu de una mujer vengativa, Okiku, quien fue asesinada por su esposo. Éste, al querer casarce con otra mujer, envenena a su esposa Oiwa y ésta, convertida ya en un espíritu vengativo u onryou, hace que su esposo vea su rostro desfigurado en cada una de las personas que aún viven con él y éste, presa de la locura, los mata.
Imagen tomada de The Metropolitan Museum of Art
Representación de Oiwa
Hemos repasado algo de la historia de Japón (sea en el campo de la parasicología, de la danza o del folklore mismo) para tratar de entender, aunque sea un poco, acerca del origen de Sadako.
Y, como se dice, casi siempre tenemos miedo a lo desconocido. Pero, ahora que has leído este post y conoces un poco más acerca de la historia "real" detrás de Sadako, ¿crees que aún te asustaría cuando la vuelvas a ver? 

FUENTES:

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