sábado, 22 de enero de 2011

EL BUTSUDAN: HISTORIA Y CREENCIAS DE OKINAWA (I PARTE) / BUTSUDAN: HISTORY AND BELIEVES FROM OKINAWA (PART I)

En casi todas las casas de nikkei en el Perú, hay un butsudan. El butsudan es un altar budista en donde no se venera a un dios (Buda), sino a los parientes fallecidos. En los pocos años que he vivido con un butsudan en mi casa (en mi casa, tengo dos), compartiendo experiencias con otras familias que también poseen una y, sobretodo, consultar a diferentes yuta durante todos esos años, he podido observar que existen muchas diferencias en el cuidado del butsudan.

Estas diferencias radican principalmente en la falta de una uniformidad en la práctica, que no puede hacerse debido a muchos factores: los issei que practicaban estos rituales tal y como se realizaban en Okinawa han fallecido; la transmisión de estos rituales ha sufrido modificaciones al pasar de generación en generación; la práctica de estos rituales ya no se están realizando con la misma intensidad que antes tanto en Japón así como en Okinawa, por lo que ya no existiría una fuente de consulta primigenia; o también, se confunde los rituales del butsudan al estilo okinawense y se mezclan con los rituales católicos (cuando era pequeña, hubo un familiar que me enseñó a hacer la señal de la cruz o persignarme después de colocar el senko, bueno, aquí ya hubo una total mezcla de religiones). 


Sea cual fuese la razón que origina estas diferencias en la práctica de los rituales y cuidados para el butsudan, lo cierto es que el hecho de llevar un butsudan en una casa de creencia no budista ni shintoista, actualmente se hace más por costumbre que por necesidad espiritual. Pero, ¿alguna vez nos hemos preguntado por qué son importantes las fechas cuando se lleva un butsudan y cuál es su significado?


Un tema un poco amplio pero que intento resumirlo, y así, he podido encontrar algunos textos en internet que tratan sobre los ritos funerarios en Okinawa y, aunque no he encontrado una guía o manual ni en español o inglés sobre cómo llevar un butsudan, tal vez, aprendiendo o “volviendo a recordar” el significado de las fechas o símbolos relacionados con el butsudan, podrá ayudarnos a no tergiversar o modificar
(tanto) la forma original de llevar un butsudan, tal y como lo hacían nuestros abuelos, o bisabuelos, sea el caso.

El periodo de luto: los 49 días
La tradición o costumbre de distanciar los aniversarios de fallecimiento (1er, 3er, 7mo aniversario, etc.), así como los rituales funerarios, llegaron a Okinawa bajo la forma de rituales ancestrales del confucianismo chino y budismo durante el siglo XIV. Pero no fue hasta el siglo XVII que estos rituales de adoración fueron practicados en todo el reino de Ryukyu (como así se llamaba a Okinawa antes del siglo XVII). 

En el día 49, contado a partir del fallecimiento de la persona (aunque algunas veces se realiza en el día 3, 7, 21, 35 o cualquier día que sea impar, que se elige a través de la adivinación y la edad del difunto), se realiza un ritual denominado mabui wakashi (literalmente “separación del alma”). Este ritual marca el final del periodo de luto, para sus familiares vivos, y el fin de la estadía en la tierra del alma del fallecido. 

La yuta o médium se encarga de conducir este ritual, en donde es poseída por el alma del fallecido para que, a través de ella, comunique su último deseo a sus familiares vivos. En este ritual, se “envía” el alma del fallecido al otro mundo y evita que éste se quede en la tierra como una “alma en pena” o intente llamar al alma de algún familiar vivo y llevárselo con él al otro mundo.

Antes del día 49, se cree que el alma del fallecido se encuentra entre el mundo real y el de los muertos o no son conscientes de que ya han fallecido; y tratarán de permanecer en el mundo real y visitar a sus familiares y amigos. 

Pero, ¿por qué se señala el día número 49 como el fin del luto? La respuesta para esta pregunta se basa principalmente en la partida del difunto hacia el más allá, que se simboliza en la descomposición del cuerpo.

Durante estos 49 días, contados a partir del fallecimiento de la persona, ocurre el proceso natural de la descomposición, en donde la carne se separa de los huesos; aunque en varias regiones de Okinawa se cree que tiene lugar ya en el día 9. En este día número 49, se preparan 49 pasteles mochi (en japonés shiromochi 白餅) y se colocan como ofrendas en la tumba. Estos pasteles mochi simbolizan los huesos de la persona fallecida, que se cree que está formado por 49 huesos, en cambio, en otras regiones de Okinawa, como en la ciudad de Itoman, se preparan 48 pasteles mochi y uno más grande, simbolizando así a los huesos y la cabeza, respectivamente. 

Además, en ese día se distribuyen las pertenencias del fallecido entre sus familiares (katami wake) y se quema todo lo que se había colocado en la tumba: las sandalias, la tablilla temporal, la comida colocada como ofrendas, etc., como símbolo de su partida hacia el otro mundo.

Hasta ese día, se colocan ofrendas de comida tres veces al día en la tumba, pero después del día 49, solamente se colocan dichas ofrendas en ocasiones especiales, como las misas conmemorativas, obon, etc.

Este fin del luto o del duelo, es un símbolo de la partida del fallecido al más allá y marca el regreso a las actividades cotidianas por parte de los familiares vivos, quienes solamente van a visitar la tumba ya para su 1er, 3ro, 7mo, 13vo, 21ro, 25to y 33ro aniversario de fallecimiento.
Después de tres a siete años, se realiza el senkotsu, conocido también como el segundo sepelio.


In almost all houses of nikkei in Peru there is a butsudan. The butsudan is a Buddhist altar in where a god (Budha) is not worshipped, but the dead relatives. In these few years I have been living with a butsudan at home (at home, I have two altars), sharing experiences with other families who also have one, and mostly, consulting different yuta during all these years, I have could see that there are many differences in attending the butsudan.

These differences lies mainly in the lack of uniform treatment in their practices, what is caused by many factors: the issei, who performed these rituals as they were performed in Okinawa, died; the transmission of these rituals have undergone changes when transmitting from one generation to another; the practice of these rituals are not longer performed with the same intensity as before in both Japan and Okinawa, therefore there is no longer an original source of reference; or also, the Okinawan style rituals of the butsudan are confused with those of the Catholic (when I was a child, a relative taught me to make the sign of the cross on after burning the senko; well, here there already was a total mix of religions).

Regardless the reason that causes these differences in the practice of these rituals and care for the butsudan, the truth about having a butsudan at a non Buddhism nor Shintoism-faith based home, nowadays it is carried out mostly customarily instead of a spiritual necessity. However, ¿have we ever asked to ourselves why dates are important when having a butsudan and what is its meaning?


This is a little broad issue, which I am trying to sum it up and so, I could find some texts in the Internet about the funeral rituals in Okinawa. Although I have not found a guide or a manual written neither in Spanish nor English about how to attend a butsudan, maybe, by learning or “remembering again” the meaning of these dates or symbols related to the butsudan, it could help us to not distort or change (so much) the original way of attending a butsudan, as our grandparents did it, or great grandparents, as the case may be.

The mourning period: the 49 days
The tradition or custom of spacing the dead anniversaries (1st, 3rd, 7th anniversary, etc.), as well the funeral rituals, came to Okinawa as ancestral rituals of the Chinese Confucianism and Buddhism during the 14th century. But it was not until the 17th century that these rituals of worshipping were performed throughout the kingdom of Ryukyu (as Okinawa was known before the 17th century). 


On the 49th day, after the death of the person a ritual called mabui wakashi (literally “separation of the soul”) is held (although sometimes on the 3rd, 7th, 21st, 35th or any odd day, which is chosen by divination and by the age of the deceased). This ritual marks the end of the mourning period, for his living relatives and, the end of the stay of the soul’s deceased in Earth.
 

The yuta or medium is in charge of conducting these rituals, in which she is possessed by the deceased’s soul in order to transmit his last wish to his living relatives, through the yuta. In this ritual, the deceased’s soul is “sent” to the Beyond and so, the soul is prevented to stay in Earth like a “lost soul” or to call on any living relatives for taking with him to the Beyond.
 

Before the 49th day, it is believed that the deceased’s soul remains between the real world and that of the dead or they are unaware that they are already dead; and they would try to stay in the real world and visit his relatives and friends.
 

But, ¿why is the 49th day pointed out like the end of the mourning period? The answer for this question lies mainly in the departure of the deceased to the Beyond, which is symbolized in the decomposition of the body.
 

During these 49 days, following the dead of the person, the natural process of decomposition takes place, in where the flesh separates from bones; although in several regions in Okinawa it is believed that it takes place already on the 9th day. On that 49th day, 49 mochi cakes are prepared (in Japanese, shiromochi 白餅) and are put as offerings in the tomb. These mochi cakes symbolize the bones of the deceased, who is believed to be constituted from 49 bones. In other regions of Okinawa like in Itoman city, 48 mochi cakes and a bigger one are prepared instead, symbolizing so the bones and head, respectively.

Also, on that day, all belongings of the deceased are distributed among his living relatives (katami wake) and everything left at the tomb is burned: the sandals, the temporal tablet, the food served as offerings, etc., like a symbol of his departure to the other world.
 

Until that day, offerings of food are served three times a day in the tomb, but after the 49th day, these offerings are served only in especial events, such as commemorative masses, obon, etc.

This end of the mourning period, is a symbol of the departure of the deceased to the Beyond and points out the coming back of the routine activities of his living relatives, who only go to visit the tomb on his 1st, 3rd, 7th, 13th, 21st, 25th and 33th dead anniversary. 


After three or seven years, the senkotsu ritual is performed, also known as the second burial.



El Senkotsu o segundo sepelio 
The Senkotsu or second burial
La muerte, representada físicamente en la materia en descomposición, es considerada no solamente como la transición de un mundo a otro, sino también como símbolo de impureza y (fuente de) contaminación. 

La transición de la vida terrenal hacia la vida eterna (aunque en este caso este término se prestaría más dentro del catolicismo), es un paso muy importante dentro de la creencia animista en Okinawa, y por lo tanto, el alma de un fallecido no podía realizar dicho viaje conservando un cuerpo físico en la tierra corroído o impuro; sino limpiado o purificado, es decir, sin antes haber limpiado sus huesos de materia corrompida. 

Se dice que antiguamente el rito del senkotsu 洗骨 se ha practicado ampliamente en las áreas costeras de Japón, aunque actualmente se limitan a las islas Nansei, cerca a China.

The dead, represented physically by the decaying matter, is considered not only like the transition from a world to another one, but also like a symbol of impurity (and source of) pollution.

The transition of the earthly life to the eternal life (although in this case, the term is related better to the Catholicism belief), is a so important step inside the animistic belief in Okinawa. 


Thus, the deceased’s soul could not make the departure by keeping a corrupted or impure physical body in Earth; but instead clean or purified, that is, without his bones have been previously cleaned from corrupted matter.
 

It is said that in old days the senkotsu ritual 洗骨 was practiced widely in the coastal areas of Japan, although nowadays it is limited to the Nansei islands, close to China.

El término senkotsu tiene diferentes significados en uchinaguchi (el idioma nativo de Okinawa), como el de “limpiar, purificar” (churakunasun チュラクナスン, en japonés kiyoraka ni suru 清らかにする), de “embellecer” (en japonés utsukushiku suru 美しくする), “iluminar, reducir, aliviar” (karukunasun カルクナスン, en japonés karuku suru 軽くする), “blanquear” (shirarukunasun シラルクナスン, en japonés, shiroku suru 白くする). Pero, la esencia de este término radica en la limpieza de los huesos, de su separación con la materia putrefacta.

Con frecuencia se realiza el senkotsu o ritual de “lavado de huesos” en Tanabata (el "festival de las estrellas", celebrado en el 7mo día del sétimo mes del calendario lunar) y que marca el inicio del obon (comparado con el día de los muertos en el Perú). Pero antes que se implantara la práctica de Tanabata en Okinawa, el senkotsu era realizado durante los festivales de shinugu y unjami o ungami 海神 (celebrados también en el sétimo mes del calendario lunar) y los festivales de arasachi o arashitsu 新節, shibasashi o shibazashi 柴差し y dunga o donga (celebrados en el octavo mes del calendario lunar).

Durante el senkotsu, se abre el ataúd y se separan los huesos de la carne que ha quedado (algunas veces con ayuda de alguna herramienta, como una hoz) y se lavan los huesos con agua o awamori (licor típico de Okinawa) y se guardan en un jarro con el nombre del fallecido; y se coloca en una de las gradas del altar en la tumba (en este caso, la tumba es como una pequeña casa, que tiene un altar en su interior y en ella se entierran a los miembros de una misma familia). Aunque, existen muchas formas de senkotsu, incluyendo una en donde los huesos ya limpiados no se guardan en un jarro o urna especial, sino que simplemente son apilados unos sobre otros dentro de la tumba. 

El cuerpo físico, después de la muerte, es considerado como impuro o contaminado, pero no sucede así en el caso de las yuta o sacerdotisas o médiums, quienes al morir no se les practica dicho ritual, porque se creía que tanto su cuerpo como su espíritu ascendían a los cielos.

La manera como se encuentran los huesos después de los 49 días es muy importante: si el cuerpo no se ha corrompido (descompuesto) totalmente y más aún, parece haberse momificado, indicaría que el alma aún continua en la tierra y algún familiar esta realizando mal el ritual o; si encuentran los huesos limpios, indicaría que ya el espíritu ha partido al otro mundo.


The term senkotsu has different meanings in uchinaguchi (the Okinawa’s native language), like “to clean”, “to purify” (hurakunasun チュラクナスン, in Japanese kiyoraka ni suru 清らかにする), “to embellish” (in Japanese utsukushiku suru 美しくする), “to lighten", "to reduce", "to alleviate” (karukunasun カルクナスン, in Japanese karuku suru 軽くする), “to whiten” (shirarukunasun シラルクナスン, in Japanese, shiroku suru 白くする). But, the essence of that term lies in the cleaning of the bones, separation from the decayed matter.
 
Frequently, the senkotsu or “bone-cleaning ritual” is carried out in Tanabata ("the Star festival”, held on the 7th day of the lunar calendar) and marks the beginning of obon (which is compared with the day of the dead in Peru). But before the Tanabata ritual was practiced in Okinawa, the senkotsu was carried out during the festivals of shinugu and unjami or ungami 海神 (celebrated also on the seventh month of the lunar calendar) and the arasachi or arashitsu 新節, shibasashi or shibazashi 柴差し and dunga or donga festivals (celebrated on the eight month of the lunar calendar).

 
During the senkotsu, the coffin is opened and the bones are separated from the flesh remaining (sometimes with the help of an instrument, like a sickle) and the bones are washed with water or awamori (an Okinawan typical liquor) and are stored in a jar with the name of the deceased on it; and it is placed in one of the steps of the altar inside the tomb (in this case, the tomb is like a small house, which has an altar inside and where the other members of the same family are buried). Although, there are many forms of senkotsu, including one in which the already cleaned bones are not stored in a jar or special urn, but are just piled one on another, inside the tomb.

 
The physical body, after the death, is considered as impure or polluted, but this is not the case with the yuta or priestesses or mediums, to whom such ritual is not performed when dying, because it is believed that both her body as her spirit ascend to the Heaven.

 
The state how the bones are found after the 49 days is very important: if the body has totally not corrupted (decayed) and moreover, it seemed to have been mummified, it will indicate that the soul still remains in Earth and maybe a relative is not performing the ritual properly. If the bones are found clean, it will indicate that the spirit has already gone to the other world.
 



FUENTES /SOURCES :

3 comentarios:

  1. Pablo Sebastian Matayoshi10 julio, 2013 23:17

    MUY interesante, excelente investigacion, Muchas gracias

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  2. Es una información que tiene mucho valor porque hoy en día se a ido perdiendo las costumbres y los nisei y sansei podemos guiarnos y hacerlo lo mejor posible,muchas gracias

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