miércoles, 17 de noviembre de 2010

LOS HITOBASHIRA: LOS HOMBRES - PILARES EN JAPÓN (I PARTE) / HITOBASHIRA: HUMAN PILLARS IN JAPAN (PART I)

En estos días he estado caminando por las calles de Lima observando una infinidad de casas. He visto casas de todo tipo y, también, una cantidad enorme de departamentos en venta. Algunos ya están terminados y listos para vivir, mientras que otros, aún están en plena construcción.
Éstos últimos están invadiendo la ciudad, como si fuese una plaga que se expande rápidamente e intenta invadir las pocas áreas verdes de la gran Lima; y aunque es un mal necesario, están convirtiendo a la capital, poco a poco, en una ciudad completamente gris. 

Viendo a los obreros construyendo esos departamentos de manera rápida y eficientemente (en la mayoría de casos), me acordé de los hitobashira 人柱 o pilares humanos, quienes eran enterrados durante la construcción de una casa en Japón.
Sin embargo, esta práctica no solamente era practicada en Japón hace muchos siglos atrás, sino también en China, de donde se dice que debajo de la Gran Muralla están enterrados millares de personas; al igual que con la construcción de Tenochtitlán de México en 1487 en donde se sacrificaron a más de 80 mil personas. Esto es, porque en la antigüedad, los sacrificios humanos eran vistos como una forma de satisfacer a los dioses y así evitar accidentes durante la construcción de un castillo o un dique.

En el caso de Japón, los hitobashira aparecen documentados por primera vez en el Nihonshoki (uno de los libros históricos más antiguos de Japón), en un caso que data del siglo IV cuando el emperador japonés Nintoku (257-399) ordenó construir un dique para evitar el desbordamiento de un río; pero una parte del dique había colapsado. Preocupado, el emperador Nintoku tuvo un sueño, en donde un dios le aconsejó que sacrificara a dos personas y así calmar al dios del río.
Una de las personas, lamentándose de su suerte, se lanzó al río y se ahogó; y así cumplió con la mitad del designio del dios.
La segunda víctima fue más astuta y en lugar de arrojarse al río, lanzó dos calabazas las que no se hundieron y al parecer hicieron desistir al dios del rio de inundar el dique. Existen incluso muchos otros registros que más bien parecen leyendas.

Antes de colocar los cimientos, la víctima practicaba el seppuku (se suicidaba clavándose un cuchillo en el estómago) y caía en el hoyo donde se colocaría los pilares y encima de su cadáver, se colocaba el pilar. Con esto, se decía que su espíritu se convertiría en el guardián de la casa.
Hay quienes dicen que el origen de la costumbre de que el esposo cargue a la esposa el día de su matrimonio para entrar a una casa por primera vez es para que no pise el umbral de la puerta; en donde se enterraban a los hitobashira. 

In these days I have been walking in Lima watching a huge number of houses. I have seen all types of houses, and also, a huge amount of departments for sale. Some of them are already finished and ready to live in, while others are still under construction.
These last ones are invading the city, as they were a plague expanding quickly and trying to cover all vital areas of the great Lima; and although they are a necessary evil, they are turning the capital into a completely grey city little by little. Looking at the workers constructing these departments quickly and efficiently (in most cases), I remembered about the hitobashira 人柱 or human pillars, who were buried during the construction of a castle in Japan.

However, this practice was not only known in Japan many centuries ago, but also in China, in where it is said that milliard of people are buried under the Great Wall; as happen with the construction of Tenochtitlan in Mexico in 1487, where more than 80 thousand people were sacrificed. All this is due to the fact that in ancient times, human sacrificies were considered as a way of pleasing the gods, and thus avoiding accidents to happen during the construction of a castle or an embankment.

In Japan the hitobashira appeared recorded by first time in the Nihonshiki (one of the oldest historic books of Japan), in a case dates back to the 4th century when the Japanese emperor Nintoku (257-399) ordered to construct an embankment for avoiding the overflowing of a river, however, one part of this embankment had collapsed.
The emperor Nintoku, worried, had a dream in where was admonished by a god, telling him to sacrifice two people and thus, calm down the god of the river.
One of the victims, lamenting of his luck, he plunged into the river and drowned and thus, he fulfilled half of the god’s plan.
The second victim was cleverer and instead throwing himself into the river, he thrown two gourds, which did not drowned and apparently they made the god of the river to desist from flooding the embankment. There are even other historic records, which sound rather like legends.

Before placing the foundations, the victim performed seppuku (he committed suicide by digging a knife in his stomach) and felt into the hole where the pillars would be placed and, upon his corpse, the pillar was placed. Thus, it was said that his spirit became into the house’s guardian.
There are some people who say that the origin of he custom of the husband in carrying his wife when entering a house by first time is for avoiding to set foot on the threshold; in where the hitobashira were buried.


Un caso más actual es el del túnel Jomon, de la línea ferroviaria Sekihoku JR en Hokkaido, en donde se encontraron muchos esqueletos humanos enterrados en las paredes de este túnel, que fue construido en 1914. Como consecuencia de un gran terremoto que destruyó una parte de este túnel,  en 1968 se realizaron reparaciones y encontraron el macabro hallazgo.
Pero, existe una teoría que trata de desmitificar esta creencia, puesto que se dice que muchos de los trabajadores que construyeron este puente, tenían la enfermedad de beri beri y fueron enterrados vivos cerca de allí.
En 1980 se erigió un monumento conmemorando a estos obreros caídos.


A more up-to-date case is that of the Jomon tunnel, of the railway line Sekihoku JR  in Hokkaido, in where many human skeletons were found buried inside the walls of that tunnel, constructed in 1914. As result of a great earthquake, which destroyed a big part of this tunnel, reparations were performed in 1968 and this macabre finding was found.
However, there is a theory trying to demythologize this believe, since it is said that many workers who constructed that tunnel, had beri beri and were buried alive near there.
In 1980, a monument was erected conmemorating these fallen workers.




FUENTES / SOURCES
- FRÉDÉRIC, Louis
Japan Encyclopedia

- IRABURU, José María
Grandeza y Miseria de los Aztecas 
- Imagen del tunel Jomon / Image of Jomo tunnel:  
- Imagen del monumento / Image of the monument:
http://f.hatena.ne.jp/Blueforce/20020815085827

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