sábado, 14 de febrero de 2015

"Cuando Yo Sea Una Oba, Quiero Llegar a ser Toda una Haamee" (Una posible explicación de por qué las mujeres okinawenses son más longevas que los hombres)

En casa, seguramente muchos de nosotros hemos llamado a nuestros abuelitos como “ojiichan” u “obaachan”. 

En mi casa, más bien, me enseñaron a decir “oji” y “oba”. “Oba, baja, ¡ya está el gohan!” o sino, “oba, ¿ya puedo abrir tu regalo?" (Bueno, aunque eran los cumpleaños de mi oba, yo siempre era la que abría sus regalos, como si fueran míos. Siempre esperaba a que las visitas se vayan para abrirlos. En esa época yo solo tenía 7 años). En fin, todo era “oba” aquí, “oba” allá. 

Mi oba materna era la que vivía con nosotros y con quien yo tenía más confianza. Así que aparte de la palabra “mamá”, "oba" era la que más se escuchaba en mi casa. 

En cambio, la palabra “oji” no la he usado mucho. 
Mi oji paterno vivía en otra casa y pocas veces venía a visitarnos. Mi mamá estaba muy ocupada trabajando en la tienda familiar como para ir a visitarlo. Y la que más estaba conmigo, era mi oba. 
Y al que yo consideraba como un oji, era un tío ya mayor al que siempre le decía "tío". Él tenía como 70 años, cuando yo en esa época tenía unos 7 años. Vivía a pocas cuadras de mi casa y casi todos los días lo veía. Así que, no extrañaba mucho la figura de un “oji”. 

Pero ya de grande, se me hacía raro ver que habían más mujeres y casi ningún hombre en mi familia. Mi oba vivió hasta los 92 años. Y mirando a mi alrededor, muchos amigos y familiares recuerdan más a su oba que a su oji, quien falleció antes que la oba. ¿Por qué? 

Quizás tenga algo que ver las palabras “Tanmee” タンメー y “Haamee” ハーメー. 

 “Tanmee” y Haamee” significan en uchinaguchi, “viejo”, “abuelo” o “persona mayor”. Si es hombre, se le dice “Tanmee” y si es mujer, “Haamee”. 
Seguro que algunos, sobretodo si son descendientes de okinawenses, recordarán haberlas escuchado alguna vez en sus casas, ¿no? 

Uno no podía decirle a su oji “Tanmee” ni a su oba “Haamee” sin que le caiga después un tremendo resondrón. Para mi oba, por ejemplo, el decir “Haamee” a alguien, era como decir “Esa haame…” (Esa vieja…). Pero si uno se refería a la abuela de otro o a una “vieja”, estaba bien. A la oba hay que tratarla de “obaachan” u “obachita”, con cariño es la cosa. (Y al oji, también). 

Pero lo curioso, es lo que se dice sobre el origen de estas palabras. Mientras estaba trabajando, encontré unas websites en japonés[1][2] en donde se hablaba sobre ese curioso origen. 

En esas websites se asocia la palabra okinawense “Tanmee” con la palabra japonesa “tanmei” (短命) que significa “vida corta” y, por relación, "Haamee" con “chomei” (長命) que significa en japonés “vida larga”. 
Esto se debe a que las mujeres, por lo general, viven más que los hombres. 

Pero se dice que, en realidad, el origen de “Tanmee” no tiene relación alguna con “la vida corta” (o “larga”) de la persona, sino con una explicación más etimológica.[4] 

Se dice que “Tanmee” se originaría del término “taariimee” (ターリーメー)[3] que utilizaban los samurái para referirse al papá. “Taarii” ターリー significaba “padre” o “papá” pero le añadían el sufijo “mee” 前 (que significaría “antes del papá”, es decir, el abuelo, como forma de respeto) y que luego se acortó a “tanmee”, que significa “abuelo”. Y en el caso de Haamee, se dice que se originaría de "haha mae" (母前), que significaría "antes de la mamá" o "delante de la mamá", es decir, la abuela. [5]

Hay que recordar que, en épocas antiguas, cuando aun existían las clases sociales en Okinawa, cada clase social tenía su propio vocabulario, en donde las clases altas (shizoku) se referían al papá como “taarii” y al abuelo como "tanmee", en comparación con las clases bajas (heimin), que se referían al papá como “suu” y al abuelo, como "usumee". Toda una mezcla de variantes.

Sea que la hipótesis de la “vida corta” y la “vida larga” sea cierta o no, parece que no hay duda que las mujeres viven más que los hombres, sobretodo los de Okinawa. 

Miro a mi alrededor, y veo que hay muchos familiares y amigos que recuerdan a su oba, pero no a su oji, porque éstos fallecieron jóvenes y las oba resultaron ser las longevas de la casa.


Oji de 95 y oba de 88 años, de Okinawa.

Imagen tomada de: http://plaza.rakuten.co.jp/fukugiterrace/diary/?ctgy=20
Pero parece que esta creencia, es más que una simple hipótesis. 
El año pasado, en marzo del 2014, el Dr. Craig Willcox (Universidad Internacional de Okinawa) realizó un estudio que me pareció interesante[6]
Trata de responder a la incógnita del por qué las mujeres viven más que los hombres en Okinawa. 

El por qué la gente de Okinawa es longeva, puede deberse a muchos factores[6]: hay causas genéticas, como las que sostienen que los que sobrevivieron a la guerra (batalla de Okinawa), tuvieron genes muy resistentes, capaces de sobrevivir a enfermedades contagiosas y por ende, pudieron crear una nueva generación de personas “más fuertes” que fácilmente alcanzarían los 100 años. 

Una dieta rica en antioxidantes es siempre una de las mejores aliadas de la longevidad, como la comida okinawense (compuesta mayormente de vegetales, tofu, algas, pescado), que hace que el cuerpo presente menos probabilidades de enfermedades como el cáncer, diabetes, obesidad, colesterol, hipertensión, entre otras. 

Esto es en forma general. Ahora, si queremos resaltar las diferencias en cuanto al género, este estudio también menciona algunos detalles interesantes. 

Se dice que los hombres fuman más que las mujeres, aunque las estadísticas actuales parecen confirmar lo contrario, según este estudio. 

Según este estudio, se dice también, que los hombres okinawenses son menos activos que los japoneses. Okinawa posee un sistema de transporte no tan complejo como en el caso de Japón, por lo que generalmente, los okinawenses viajan en auto para movilizarse. (creo que este estudio llegó a esta conclusión, en el sentido que es más práctico usar el auto que las bicicletas o ir caminando, debido a la distancia y ante una no tan variada opción de servicios de transporte).

En cambio, en Japón, que posee un sistema de transporte más amplio (trenes, subterráneos, buses; sobretodo trenes), la gente suele dirigirse a las estaciones de trenes o buses caminando o en bicicleta. 

También, este estudio sostiene que los hombres suelen socializar más que las mujeres en las noches, tomando o comiendo a altas horas, provocando así estilos de vida no tan saludables. 

Las apreciaciones de este estudio reflejan lo que muchos ya sabemos: el secreto para alcanzar la longevidad es llevar una vida activa y sana. Aunque, quizás, la espiritualidad también ayude. 

Según otra autora, Sally Beare,[7] dice que las mujeres okinawenses, que están en contacto especialmente con sus creencias espirituales, logran un fuerte sentido de bienestar. Los investigadores especulan que una consciencia espiritual y un fuerte sentido de integración social podría explicar el por qué las mujeres tienden a vivir más que los hombres en Okinawa y en cualquier parte del mundo. 

Se dice que la oración reduce la ansiedad y trae la calma y serenidad a la persona que ora y además, le da a las personas un significado y propósito de vida. Encontrar un propósito (o esperanza) a una situación estresante, podría reducir los niveles de estrés que podría tener efectos beneficios en el cuerpo. 

Ahora que lo pienso, ¿cuántos de nosotros recordamos a nuestras oba, haciendo el ocható para el butsudan o rezando ante él? O ¿cuántos de nosotros recordamos al Comité San Francisco en Lima, en donde iban muchas de nuestras oba a leer la biblia y participar en los paseos grupales que hacían fuera de Lima, fuera del estrés y la contaminación? 
¡Qué coincidencia que hayan participado más nuestras oba que nuestros oji! Quizás lo que se dice sobre la relación entre espiritualidad y longevidad sea cierta. O seguro es solo coincidencia. 

Bueno, realmente, no descarto la explicación de que el origen de la palabra "Haamee" sea por la de la "vida larga", aunque quizás sea una creencia popular. 
Así que, si quiero llegar a ser una "Haamee" (en el sentido literal de “vida larga”), tengo que tratar de llevar una vida sana y activa.
¿Se imaginan? Llegar a ser una oba siendo toda una “Haamee”(*)

(*)en el sentido de llegar a ser una abuela muy longeva).

------------------------------------------------------------------------------------------------------------ FUENTES:

[1]http://www.coara.or.jp/~yamataka/okinawa2.htm 

[2]http://choju-giga.cside.com/samusupi/novel/mina/yue_tian_xin02.html 

[3]  たるーの島唄まじめな研究

[4]http://tarugani.seesaa.net/article/8272302.html

[5] http://blog.goo.ne.jp/taezaki160925/e/aaf0578f7954c7cf73dd5d905d0e38a9

[6] WILLCOX, Craig. “Why Women Live Longer than Men: Lifestyle, the Gender Gap and Public Health Policy Implications for Longevity in Okinawa”. ( Informe presentado en el seminario del mismo nombre, el 28 de marzo de 2014). Institute of Policy Studies and the Faculty of Arts and Social Sciences, National University of Singapore.  
El Dr. Craig Willcox es Catedrático de Salud Pública Internacional, Binestar y Gerontología de la Universidad Internacional de Okinawa). 

[7]BEARE, Sally. 50 Secrets of the World's Longest Living People. Da Capo Press. 2005. Pág. 209. 

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