sábado, 15 de junio de 2013

La Mini-Feria de los Antojitos

Ayer fui con mi mamá al Centro Cultural Peruano-Japonés (también conocido como APJ) para hacer unos trámites y al final regresamos con varios "gustitos". 

Precisamente fue ayer que se realizó una mini-feria dentro de la APJ y encontramos una variedad de productos, que no solo era comida o dulces típicos japoneses, sino que también podíamos encontrar algunos insumos japoneses, frutas y hasta algunas plantas.
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Compramos pocas cosas porque no pensábamos comprar nada ese dia, sino solamente hacer los pendientes que teníamos que hacer, pero la tentación fue grande que, al final, compramos un mini bento, una cajita con panes con aceituna, una bolsa con anpan y un taper con encurtido de nabo. 
Tengo muchos conocidos nikkei (descendientes de japoneses), pero mis amigos más cercanos son no-nikkei, por lo que quisiera dedicar este post a aquellos amigos y a los muchos lectores de este blog, que seguramente no conocen mucho sobre la comida japonesa, para mostrarles una pequeña muestra de algunos antojitos (y que justamente era el nombre de esta mini-feria) que muestra una parte muy pequeña de la comida japonesa y que ayer trajimos a casa. 

Habia una gran variedad de bento (diferentes tipos de comida en pequeñas porciones dentro de una cajita), cuyos precios oscilaban entre 8 a 18 soles (incluso creo que había uno de 5 soles, pero solo tenía onigiri o bolas de arroz). Y entre tantas vueltas por todos los stands (había uno por cada asociación prefectural e institución),  al final, nos decidimos por este bento:
Costó 9 soles y que contenía pequeñas piezas de pollo frito (en japonés, karaage), enrollado de tortilla (tamago yaki) con wakame (alga japonesa), croqueta de papa (conocido como poteto korokke) y que tenía algunos granitos de choclo dulce y creo que hasta tenía algo de carne molida, pero como los pedacitos eran tan pequeñitos no pude diferenciarlos).

Tenía el harusame (fideos transparentes salteados con verduras), una fresita, una rodaja de zanahoria en forma de flor y una hojita de lechuga como decoración, algo infaltable en un típico bento japonés.
Lo que hizo que nos decidiéramos por este bento fueron los dos onigiris en forma de cabeza de oso panda. El arroz es bastante pegajoso y sin nada de sal ni sabor (ideal para combinar con los diversos acompañamientos, los que por sí estaban muy bien sazonados).  

Personalmente, prefiero los bento que los guisos (que también estaban en venta, como arroz con curry o gyudon, que es arroz con carne y cebollas) porque parecen un buffet en miniatura, en donde podemos comer de todo un poco: arroz, fideos, fruta, frituras, etc. 

Y aquí tenemos una bolsa con tres piezas de anpan (pan dulce con relleno de frijol azuki, coronado con semillas de ajonjolí). Para hacer más simpática la presentación, incluyeron al famoso dibujo animado japonés Anpaman. En la misma etiqueta, se puede leer algo de su significado.
Los panecillos eran de una textura intermedia, ni muy suave ni muy dura, por lo que un solo panecillo era suficiente para comerlo junto con una taza de café para el lonche. La bolsita nos costó 5 soles. 

Pero tres panecillos no eran suficientes para nosotras. Así que compramos una bandeja con panecillos de aceituna. Habia una variedad dulce, rellena de manjarblanco, pero optamos por la salada. 
Es de una textura suave, con ligeros toques de orégano que contrastaba con el dulce sabor de la masa y llevaba trozos aceptables de aceituna. Y también costó 5 soles. (Ni duró un día, de los ricos que estaban, así que mientras escribo este post, me arrepiento de no haber comprado otra bandeja). Hasta parece un regalo listo pada dar a alguien especial, puesto que venía hasta con un moñito incluído. 

Y para equilibrar los sabores, después de tanto dulce o salado, también compramos algo ácido. Compramos un pote de encurtidos de rabanito, que se vende también al peso en los supermercados.
Por cierto, solo basta una pequeña cantidad para darle ese "toque especial" que le falta al arroz, ya que el encurtido se come generalmente solo con arroz. Aunque también puede comerse con otras comidas, como en mi caso, que ese día almorzamos arroz chaufa en mi casa y lo complementamos con el encurtido que compramos. Aunque en esta feria no solo encontramos encurtido de rabanito, sino tambien de nabo y hasta de pescado, sin olvidarnos del clásico fukujinzuke, nos decidimos por el de rabanito, porque nos gusta más. Un pote pequeño, que seguramente nos durará por un par de días más, nos costó 3 soles. 


Hubiese querido comprar otras cosas más, como unas plantas aromáticas listas ya para plantar que también vendían, pero como les dije, solo estábamos de paso por esos lares. No tuvo mucha publicidad esta mini feria gastronómica, ya que solamente los conocedores o los que, por azares de la coincidencia, pasábamos por allí, podíamos saber sobre su existencia. Pero no se preocupen si se perdieron de esta oportunidad, ya que todos los años se realiza una feria gastronómica con estos mismos productos y muchos más dentro de la Semana Cultural del Japón (el año pasado lo realizaron en noviembre), que son una serie de actividades que realiza la APJ y que, a diferencia de esta mini-feria, sí reciben una amplia difusión por parte de varios medios locales. Así que no hay excusa para quedarse sin un antojito.

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